Nuevos retos para el Periodismo de investigación: ¿cómo almacenar los vídeos de denuncia que se suben a redes sociales?

Imagen de Patrick Behn en Pixabay bajo licencia CC.

El estallido de movimientos sociales como #BlackLivesMatter, han puesto de manifiesto la importancia del periodismo movil y del contenido generado por el usuario como herramienta de denuncia. El problema al que nos enfrentamos actualmente y del que se ocupa especialmente Allissa V. Richardson , (@DrAlliRich), es la necesidad de generar nuevas fórmulas de almacenamiento para no perder estos vídeos ciudadanos de denuncia que se cuelgan en redes sociales efímeras.

El movimiento #BlackLivesMatter, (@Blklivesmatter), surgió, precisamente, por la emisión de uno de estos vídeos en redes sociales en el que se registró la muerte de Trayvon Martin, un adolescente negro tiroteado por George Zimmerman en febrero de 2012. Un año más tarde, y tras la absolución del asesino de Trayvon, nace este movimiento cuyo lema afirma: “las vidas de las personas negras importa”.

Desde el 2012 otras ejecuciones de personas negras han sido documentadas gracias a los vídeos de testigos presenciales que, con su teléfonos móviles han grabado y difundido, entre otras, la muerte del joven Michael Brown a causa de los disparos de Darren Wilson, en Ferguson. Ramsey Orta grabó el fatal estrangulamiento de Eric Garner en Staten Island en 2014. A estas muertes se suman las de Philando Castile, de 32 años por los disparos de un agente de policía que lo había detenido porque su vehículo tenía un faro trasero roto y de Alton Sterling, un hombre de 37 años que vendía CDs delante de un supermercado en Baton Rouge, Luisiana y por último el vídeo de Darnella Frazier, de 17 años, convertida en un icono de justicia social al grabar el vídeo de la muerte de George Floyd. 

Imagen de F. Muhammad en Pixabay bajo licencia CC

En su artículo Allissa V. Richardson sostiene que la próxima frontera del periodismo de investigación que aprovecha la gran cantidad de vídeos y fotos envíadas por los ciudadnos desde sus teléfonos móviles, implica la búsqueda de nuevas formas de archivar los millones de videos de denuncia que se suben cada día a redes sociales y que desaprecen al poco tiempo. Esto, afirma, tiene “posibles consecuencias a largo plazo para la memoria colectiva mundial”, a la hora de recordar los hechos que provocaron la aparición de este movimiento mundial. Si queremos preservar esa memoria debemos entonces encontrar mecanismo para preservar estos documentos como evidecias.

Si te interesa el tema puedes leer el artículo al completo aquí o consultar la guía: Normas éticas para utilizar el vídeo de testigos presenciales para informar y defender los derechos humanos, así como otros contenidos de interés similares en los post de Witness: “Miércoles de Ética”.