Amnistía Internacional: «Los marroquíes tienen derecho a recibir y difundir información» #Justice4Morocco

Amnistía Internacional denuncia una nueva ofensiva contra libertad de prensa en Marruecos. Siete periodistas y activistas marroquíes se enfrentan hoy a un juicio acusados de «socavar la seguridad del Estado» y de «no informar de la financiación extranjera», por haber participado en un proyecto para entrenar a periodistas ciudadanos a usar sus smartphones. Según nos informan desde la web de Amnistía:

Los documentos judiciales muestran que las autoridades creen que el periodismo de base puede «desestabilizar la confianza de los marroquíes en sus instituciones.»

Said Boumedouha, (@SBoumedouha), Director Adjunto de Amnistía Internacional para Oriente Medio y África del Norte, destaca este caso como un reflejo de la represión que vive el país, especialmente por la censura y represión informativa en organizaciones humanitarias y movimientos ciudadanos que tan efectivos han sido a la hora de mostrar lo que los medios oficiales no cuentan:

Este caso demuestra claramente que el gobierno de Marruecos está intensificando sus ataques contra la libertad de prensa. Ayudar a los marroquíes a usar la tecnología de sus teléfonos inteligentes para informar sobre lo que está pasando en el país no es un delito, y es indignante que se esté tratando como un delito contra la seguridad del Estado. Los marroquíes tienen derecho a recibir y difundir información acerca de lo que está sucediendo en su país.

Cinco de los siete sanciones se enfrentan hasta cinco años de prisión, en virtud de las leyes de seguridad nacional, si son declarados culpables. Amnistía Internacional pide a las autoridades que retiren los cargos contra los siete acusados.
Este juicio parece ser un episodio más de una ofensiva contra la libertad de expresión en Marruecos. Un caso similar de esta persecución la encontramos en el caso del periodista marroquí independiete Ali Anouzla, acusado de de “menoscabar la integridad territorial nacional” por definir al Sáhara como un territorio “ocupado por Marruecos” en unas declaraciones que hizo a la prensa alemana. El responsable del diario digital Lakome2, (@Lakome_2), si en el juicio que comenzará el próximo mes es considerado culpable, se enfrenta hasta a cinco años de prisión.

Boumedouha destaca en su artículo la necesidad de que las autoridades marroquíes retiren los cargos contra Ali Anouzla y «dejen de procesar a periodistas por hacer su trabajo, así como a activistas pacíficos, bajo cargos relacionados con la seguridad del Estado y la lucha contra el terrorismo».

El ejercicio del periodismo ciudadano se ha convertido también una amenaza para el gobierno, de ahí la necesidad de seguir reivindicando medidas de protección tanto para periodistas profesionales, pero también para que los periodistas ciudadanos sean protegidos.

Entre los acusados se encuentran:
Maati Monjib, historiador y el activista marroquí de 53 años, fundador del Ibn Rochd Center for Studies and Communication, presidente de la ONG Libertad Ahora (que fundó junto con Ali Anouzla) y miembro de la Asociación Marroquí de Periodismo de Investigación (AMJI). Un comentarista habitual en la política marroquí en medios de comunicación internacionales, grupos de reflexión y foros académicos, considerado el principal objetivo de la acusación.

Abdessamad Ait Aicha, (@samad552 ), de 31 años, periodista y ex empleado del Ibn Rochd Center for Studies and Communication, y miembro AMJI.
Hicham Mansouri, (), de 35 años, periodista y ex empleado AMJI, recientemente liberado de prisión tras cumplir una condena de 10 meses en lo que Amnistía Internacional teme era una condena por motivos políticos. Hicham Khreibchi, (), de 39 años, médico, fundador y ex presidente de la Asociación de Derechos Digitales (ADN), así como ex director de defensa de Global Voices. Mohamed Essaber, de 44 años, presidente de la Asociación Marroquí para la Educación de los Jóvenes (AMEJ). María Moukrim, (), de 39 años, periodista, ex presidente AMJI y Rachid Tarik, de 68 años, periodista (retirado), presidente AMJI.
Varios acusados ​​son también antiguos partidarios o miembros del Movimiento pacífico 20 de febrero a favor de la democracia y la lucha contra la corrupción nacido en 2011 en el contexto de los levantamientos populares en la región y del estallido de las primaveras árabes.

La represión de periodistas, acivistas y defensores de los derechos humanos en Marruecos ha provocado una reacción en Twitter que puedes seguir tras la etiqueta .

Si quieres más detalles o apoyar la defensa de estos activistas e informadores puedes colaborar con Global Voices Advocacy. Muy recomendable también echarle un vistado al Timeline sobre la represión en Marruecos en la era de los Social Media de Global Voices Advocacy.

Imagen portada Global Voices Advocacy