Código ético para un «Drone journalist» o Periodista Drone

El uso de vehículos aéreos no tripulados, (Unmanned Aerial Vehicle), conocidos popularmente como Drones, se ha convertido en una tendencia en aumento, especialmente en el ámbito periodístico. Desde PC os hemos hablado de ello con asiduidad, lo que resulta incuestionable es que el uso de drones se ha ganado un lugar en el ámbito periodístico.

La Sociedad Profesional de Periodismo Drone o «Professional Society of Drone Journalists», (PSDJ), se puso en marcha hace 3 años, convirtiéndose en la primera organización internacional dedicada a establecer el marco ético, educativo y tecnológico del emergente campo del periodismo drone. En esta organización se encargan de desarrollar pequeños sistemas aéreos no tripulados (CSU) para periodistas, en el marco de lo que conocemos como «Drone Journalism», para explorar las mejores prácticas periodísticas vinculadas al uso de estos vehículos aéreos en distintos campos como la investigación, los desastres naturales, la meteorología, los deportes etc.

drones En su web puedes consultar el código de ético por el que se rigen para comprender los principios fundacionales de esta organización presente en más de 35 países. Este código ético establece que un periodista drone debe regirse por los mismos principios éticos de un periodista tradicional que no trabaja con estos vehículos, pero con la responsabilidad añadida que supone manejar una herramienta de este tipo. Los drones, o Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS), son vehículos pilotados de forma autónoma o por control remoto, algunos pueden pesar unos gramos o ser mucho más pesados dependiendo de si queremos que sean ligeros y silenciosos o que puedan viajar a cientos de kilómetros por hora. Su peso, tamaño y velocidad son muy variados por eso sus pilotos deben ser expertos para evitar un accidente.

Estos aviones pueden ser utilizados para realizar fotografías aéreas, aunque no es su única función por lo que debe existir una regulación al respecto que proteja la intimidad de personas que puedan ser sensibles a la intromisión en sus vidas de este tipo de vehículos, y a la violación de su intimidad, especialmente en el caso de la prensa del corazón. Estas peculiaridades exigen de una legislación al respecto pero sin prohibir la utilización de estos vehículos, especialmente valiosos en el caso de crisis, desastres naturales o conflictos armados, situaciones en las que la vida de los periodistas profesionales puede correr peligro y en las que el acceso al terreno es especialmente complicado.

Desde la Sociedad Profesional de Periodismo Drone nos proponen una versión libre de la pirámide del psicólogo Abraham Maslow, pero en lugar de aplicarse al crecimiento personal se aplica a los principios que debe considerar siempre un periodista drone, como pilares de su código ético:

1- Valor noticioso o la noticiabilidad: es el primero de estos principios, es decir que el uso de drones debe aplicarse en circunstancias en las que la información no pueda ser recopilada de otra manera, y el hecho noticioso tenga la relevancia periodistica suficiente.

2- Seguridad: Un operador de aviones no tripulados debe contar con la capacitación suficiente para realizar su trabajo con eficacia y precisión para realizar un vuelo seguro y controlado. Además, deberán respetarse las condiciones meteorológicas para volar en condiciones óptimas de forma que se garantice la seguridad del público.

3- Respetar el derecho y los espacios públicos: un piloto de aviones no tripulados debe atenerse a las normas que se aplican al espacio aéreo donde se opera siempre que sea posible. Una excepción a esto se presenta en los casos donde los periodistas son injustamente bloqueados para evitar el uso de aviones no tripulados que permitan ofrecer información crítica con regímenes totalitarios que quieran impedir la difusión de este tipo de contenido. En estos contextos establecen que se debe operar de la manera menos perjudicial para la población en general en un lugar público.

4-Privacidad. Los drones deben operar de manera que no pongan en peligro innecesariamente la privacidad de los datos que no son públicos. Si es posible, utilizar sólo imágenes de actividades en espacios públicos, y censurar o evitar imágenes de particulares en espacios privados, fuera del ámbito de la investigación.

5- La ética periodística tradicional. Como se ha señalado, todo periodista drone debe regirse por los mismos códigos profesionales de conducta que cualquier periodistas.

Por el momento el uso de Drones es legal,  (por lo menos en Estados Unidos). En enero, se espera que la Administración Federal de Aviación proponga nuevas reglas sobre pequeños aviones no tripulados. No olvidemos que el uso recreativo de aviones no tripulados está prohibido a más de 400 pies y “cerca de zonas pobladas” o aeropuertos. Ante este complejo panorama del que os hemos hablado en PC, los aspirantes a pilotos de aviones no tripulados tienen que lidiar con algunos requisitos un tanto peculiares ya que, por el momento, y debido a este tipo de conflictos, no pueden volar aviones no tripulados de manera real en las clases ya que la FAA y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, AESA, dependiente del Ministerio de Fomento, prohíben taxativamente “el uso de aeronaves pilotadas por control remoto con fines comerciales o  profesionales”, por lo que las universidades no pueden utilizarlos.