Marruecos trata de silenciar el periodismo ciudadano #NezhaKhalidi

El periodismo ciudadano desempeña una labor especialmente útil en aquellos países en los que la libertad de expresión se encuentra bajo amenaza. En este tipo de contextos los periodistas ciudadanos ejercen un papel fundamental denunciando cuestiones que, en muchas ocasiones, no pueden denunciar los medios de comunicación por estar bajo el control gubernamental. Marruecos es un ejemplo claro en el que la persecución de sus reporteros ciudadanos refleja la importancia de la labor que estos realizan. 

Human Rights Watch (HRW), (@hrw) publicaba un informe la semana pasada denunciando cómo Marruecos está manipulando una ley para controlar y encarcelar a periodistas ciudadanos, argumentando que no tienen las credenciales  necesarias para practicar el periodismo.

El informe  describe el caso de Nezha Khalidi, miembro de la organización de periodistas ciudadanos Equipe Media, (@Equipe_Media).  Khalidi fue arrestada el pasado 4 de diciembre por realizar un streaming en Facebook de la manifestación en El Aaiún, territorio bajo ocupación marroquí, en favor de la independencia del Sáhara Occidental.

Según el artículo 381 del código penal de Marruecos y tal y como destaca HRW, Khalidi no puede ejercer la profesión periodística sin poseer un título o las credenciales necesarias que le capaciten legalmente para hacerlo. Esta ley se convierte así en un obstáculo infranqueable para el libre ejercicio del periodismo ciudadano.

El juicio contra la activista debería haberse celebrado el pasado 20 de mayo pero este no ha podido realizarse ya que los abogados enviados por el Consejo General de la Abogacía Española para asistir como observadores fueron retenidos por las autoridades marroquíes en el aeropuerto de El Aaiún por no disponer de una acreditación oficial para asistir al juicio. El juicio ha sido aplazado hasta el próximo cuatro de junio.

Eric Goldstein, subdirector de Human Rights Watch para Oriente Medio y África del Norte:

«Las autoridades no deben usar una ley diseñada para evitar que una persona no calificada diga ser médico, por ejemplo, para castigar a las personas cuyos comentarios no les agradan».

Según señala International Business Timer:

Los periodistas que critican la monarquía marroquí, el islam y el estado de la disputada región del Sáhara Occidental podrían enfrentarse a fuertes multas y prisión.

Esto afecta especialmente a organizaciones de activistas como  Equipe Media que defienden abiertamente la autodeterminación del Sahara Occidental. 
El gobierno marroquí rechaza las demandas relacionadas con el proceso de autodeterminación que incluirían la independencia del territorio como una opción. 

Imagen Portada Ahmed Aqtai en Avopix bajo licencia CC.