Carissa Véliz: “sin privacidad no hay garantía de igualdad, ni justicia, ni libertad, ni democracia”

 

Imagen de Thomas Breher en Pixabay bajo licencia CC

“La privacidad es poder”, con esta rotunda afirmación la filósofa Carissa Véliz, (@carissaveliz), profesora en la Universidad de Oxford, en el nuevo Instituto de Ética e Inteligencia Artificial, da título a un apasionante libro que profundiza en las principales consecuencias de la economía de los datos y de la pérdida de nuestro control sobre los mismos.

En entrevista con la BBC Véliz afirma que la privacidad no es sólo un derecho humano, sino un derecho tanto legal como moral y por tanto, gobiernos y ciudadanos debemos protegerlo. El problema, a la hora de salvaguardar su protección, es que los datos se han convertido en un producto muy rentable.

En “Privacy Is Power”, (La privacidad es poder: Por qué y cómo debería recuperar el control de sus datos), afirma que “hay que pensar en los datos personales como si fueran una sustancia tóxica, porque en cierto sentido lo son. Están envenenando nuestras vidas, como individuos y como sociedades”.

Hay que regular los datos personales igual que regulamos otras sustancias tóxicas como el amianto.

Sus argumentos son contundentes e ineludibles, e inducen a una reflexión profunda sobre un tema que comienza a adquirir relevancia pero que, tras la lectura de este trabajo, adquiere una dimensión prioritaria ya que, como señala su autora: “sin privacidad no hay garantía de igualdad, ni justicia, ni libertad, ni democracia”.

La vigilancia masiva es incompatible con el estado de derecho.

El entramado tejido alrededor de todos estos mecanismo de vigilancia es tan sutil y poderoso al mismo tiempo que corremos el riesgo de dirigirnos hacia sociedades con mayores mecanismos de control y tendencias cada vez más autoritarias.

La ecuación es sencilla: “mientras los datos sean lucrativos, habrá abusos”. eso significa que, en función de eso datos, seremos tratados de forma diferente, por lo que reclamar nuestro derecho a la privacidad es reclamar también nuestro derecho a la igualdad, y por tanto, a defender uno de los pilares fundamentales de la democracia.

Este, afirma su autora, es el comienzo de una lucha para recuperar nuestra privacidad en línea. Para lograrlo nos da algunos consejos sencillos cómo: dejar de usar Google; usar DuckDuckGo, o WhatsApp; y sumarse a Signal.

Si quieres más información puedes leer la entrevista al completo en la BBC, o echarle una vistazo a la web de Penguin, desde donde puedes adquirir el libro. Aquí puedes consultar algunas de las noticias que hemos publicado sobre privacidad.

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