Twitter: neutralidad y transparencia a debate

El primer informe de transparencia de la red social Twitter rebela el creciente interés que esta herramienta ha despertado en los gobiernos con el fin de obtener información, entre otros asuntos, de los tuiteros más molestos. Según el diario Los Angeles Times, la empresa ha recibido más solicitudes de los gobiernos en estos seis meses que en todo el año pasado.

Los datos que rebela dicho informen resultan de gran relevancia para valorar el nivel de neutralidad mantenido por esta red de microblogging para que los usuarios sepan hasta donde pueden confiar a la hora de enviar información comprometida, especialmente, en aquellas situaciones en donde este contenido puede poner en peligro la vida de sus autores.

Este es uno de los temas que mas preocupaba a los internautas cuando la compañía anunció, a principios de año, algunos de estos cambios adoptados de cara a su expansión internacional. Ya en aquel entonces destacados blogueros como Jillianc York York señalaban la censura de la hashtag  #occupy en los trending topics de Twitter, entre otros aspectos.

Precisamente el movimiento Occupy parece estar aglutinando el mayor número de intervenciones. Este informe veía se publicaba poco después de que un juez de Nueva York denegara a Twitter la petición requerida para anular la solicitud de citación de los datos de un activista de OccupyWallStreet.

Según informa El País:

El lunes, un juez de Nueva York ordenó que Twitter entregara a la policía los mensajes publicados por Malcolm Harris, un manifestante del movimiento #OccupyWallStreet detenido en octubre durante una protesta en el puente de Brooklyn. Twitter, había desestimado las peticiones de los fiscales que buscaban los mensajes como prueba, pero la orden del juez ha acabado con la resistencia.

Malcolm Harris, también conocido como @destructuremal, fue acusado de conducta desordenada en un caso penal estatal presentado por el estado de Nueva York el año pasado. En enero, los fiscales del estado citaron a Twitter para obtener información en la cuenta de Harris del 15 septiembre de 2011 al 31 de diciembre de 2011.

Este nos es el primer caso de censura de la red de micloblogging, en PC os hemos hablado de numerosos casos como el que protagonizó el twitter chino en relación con las búsquedas sobre el movimiento Occupy.

Los datos rebelados por dicho informe señalan a EE.UU como el país que concentra el mayor número de peticiones de datos de tuiteros por parte de la administración, con 679 de 849 que hubo en total el ejercicio pasado.

El segundo país más activo en la solicitud de datos de usuarios sería Japón, con 98 peticiones durante el pasado año que afectaban a 147 usuarios. España se mantiene en un número similar al de la mayoría de países, con menos de 10 solicitudes de información de usuarios.

Twittertambién ha hecho balance de los primeros seis meses de este año en cuanto a retirada de contenidos por violación de copyright. En este ámbito se cursaron 3.378 órdenes afectando a 5.874 tuiteros y retirándose en total 5.275 tweets y 599 medios. El mes con más peticiones de este tipo fue mayo, con 970.

La firma publicará una versión actualizada de su informe cada semestre. Además, Twitter se ha asociado con Herdict, que recopila y difunde en tiempo real información de crowdsourcing sobre el filtrado de Internet, los ataques de denegación de servicio y otras obstrucciones.

Smari McCarthy ya nos advertía sobre potenciales situaciones como esta en una entrevista para Periodismo Ciudadano. Puesto que estas redes dependen de un nodo o nexo central por el que hay que pasar de forma obligada para poder comunicarnos, existe la posibilidad de ser censurados sin que podamos hacer nada al respecto, Smari nos advertía :

“eso es lo que va a pasar. Tenemos que cambiar todas estas tecnologías por tecnologías distribuidas.

Frente a esta situación su propuesta era usar tecnologías distribuidas como el e-mail, el protocolo FingerWebserver o los protocolos Peer to Peer (P2P) y:

reemplazar los sistemas centralizados en los que no podemos confiar y en los que no deberíamos confiar.