@PenguinGalaxy: «La ciencia debe estar disponible para todo el mundo» #CienciaCiudadana

Desde hace tiempo en PC os hablamos puntualmente de algunos de los proyectos de ciencia ciudadana más interesantes que encontramos. Desde Gadgette, Jennifer Harrison, (@GeneticJen), hace un interesante recorrido por distintos proyectos relacionados con este tipo de participación ciudadana, analizando cómo la colaboración ciudadana ha transformado el mundo de la ciencia.

Una de los últimas investigaciones que nos comenta se está llevando a cabo desde California con el fin de analizar todo tipo de datos e imágenes relacionados con el Niño y el aumento de las inundaciones y la erosión de la costa para entender mejor el impacto del cambio climático y para predecir el futuro de las costas de California.

Los investigadores necesitan de la participación de la ciudadanía para recopilar y analizar datos por eso The Nature Conservancy ha pedido a los ciudadanos su colaboración, bien utilizando sus teléfonos inteligentes o aviones no tripulados para recoger imágenes geolocalizadas. Como señala Harrison:

a veces la ciencia no puede suceder sin el público. Esto es ciencia ciudadana.

Aunque según su autora, la ciencia ciudadana «no es nada nuevo», ya que ha habido muchas vías de colaboración entre científicos y ciudadanía, las redes sociales y la telefonía móvil ha facilitado estos canales de colaboración. La ciencia ciudadana se ha puesto en práctica en numerosos ámbitos como las universidades:

Las Universidades con frecuencia trabajan con niños en edad escolar en proyectos de ciencia ciudadana, lo que les permite matar dos pájaros de un tiro con la realización de investigaciones y la participación del público. Desde 2012-2013, la Society of Biology trabajó con escolares y ciudadanos del Reino Unido para entender cuando aparecen las hormigas voladoras en e verano.

Sin embargo, señala, el ámbito científico que más se asocia con la ciencia ciudadana es «la astronomía». En PC os hemos hablado de algunos proyectos de Galaxy Zoo tan destacados como Zooniverse, (@the_zooniverse), que utilizó la ayuda de gente anónima en favor de la investigación científica consiguiendo clasificar alrededor de un millón de galaxias. Los resultados son muy alentadores en relación con el valor de la ciencia ciudadana. El 10% de los contribuyentes hizo casi el 80% del trabajo.

La American Association of Variable Star Observers ha recopilado datos de estrellas variables desde 1911 y cualquiera puede unirse en el sitio web Citizen Sky.

Aurorasaurus es otro proyecto de  Galaxy Zoo basado en la colaboración ciudadana, del que también os hemos hablado, Financiado por la National Science Foundation y diseñada por el New Mexico Consortium y la NASA, entre otros, este proyecto aglutina la colaboración de científicos espaciales, informáticos, educadores y voluntarios.

Galaxy Zoo, es precisamente el proyecto destacado por Harrison:

Cuando se inició el proyecto, nadie sabía lo bien que funcionaría. Podría llevar muchos años que la gente clasificara los millones de imágenes del SDSS. Al final del primer día, el sitio recibía 70.000 clasificaciones cada hora. En poco tiempo pasaron del primer millón de imágenes de la encuesta y al final del primer año los científicos ciudadanos habían clasificado más de 50 millones de objetos. 150.000 entusiastas de la ciencia se sentaron en sus ordenadores e hicieron contribuciones reales a la astronomía. El proyecto ha hecho varios descubrimientos importantes debido a estos esfuerzos, entre los que se encuentran galaxias completamente nuevas que nunca se habían vistos.

En entrevista con Alice Sheppard, (@PenguinGalaxy), ex moderadora del foro y embajadora de Galaxy Zoo, sobre la importancia de la ciencia ciudadana Sheppard destacaba dos razones especialmente:

En primer lugar, con la tecnología, con los telescopios y los ordenadores hay muchos más datos que analizar para los que los profesionales no tienen tiempo. Pero muchos son bastante simples de analizar, y la mayoría no necesita entrenamiento – aunque algunas personas les encanta el entrenamiento. En segundo lugar, la ciencia es parte del mundo moderno y es absolutamente hermosa. Debe estar disponible para todo el mundo: no sólo en los libros y documentales, si no participando.

Imagen Portada: Joel Tonyan en Flickr bajo licencia CC