Reporteros Sin Fronteras: “El virus del Ébola también afecta a la libertad de información”

“El virus del Ébola también afecta a la libertad de información”, señala Reporteros Sin Fronteras en uno de sus últimos informes elaborados sobre el tema. Según dicha organización, el miedo a las consecuencias macroeconómicas y sociales que esta epidemia está produciendo amordaza a los gobiernos y por ende, a los periodistas, que se enfrentan a un nuevo virus relacionado con la censura.

El pánico desatado en los países de África occidental en donde, según cifras de Intermon Oxfan, hay más de 8.000 personas infectadas, más de 4.000 fallecidos y  1,4 millones de personas en riesgo, el ébola está pasando factura a los medios de comunicación locales.

A pesar de que una de la principales vías para acabar con esta epidemia es la comunicación y la información transparente y responsable, RSF señala cómo algunos países están “poniendo en cuarentena” a sus periodistas para impedirles cubrir esta crisis de salud pública sin precedentes:

En Guinea, el pasado fin de semana, unos soldados impidieron a un grupo de abogados y periodistas viajar a un pueblo de la prefectura N’Zérékoré para investigar los asesinatos de ocho personas, entre ellas tres periodistas, durante una visita de educación sanitaria a la aldea el 18 de septiembre.

Aunque los abogados y los periodistas tenían permiso oficial para visitar el pueblo, su equipo fue incautado y, según Radio France Internationale, se eliminaron sus grabaciones y fotos.

Este tipo de actitud parece expandirse por el continente africano ante el temor de los gobiernos. En Liberia, las autoridades anunciaron la semana pasada nuevas restricciones a la cobertura mediática de la epidemia. Este tipo de medidas pasa por imponer trabas burocráticas para ralentizar el trabajo de los periodistas que ahora tendrán que obtener un permiso del Ministerio de Salud para realizar entrevistas o tomar fotos dentro de los hospitales, pero según continúa destacando RSF, lo peor es la prohibición establecida al personal médico con el fin de impedir la comunicación directa con los medios.
Henry Karmo, periodista del diario independiente África FrontPage, fue detenido y golpeado el 11 de agosto mientras cubría una protesta contra el estado de emergencia declarado por la presidenta Ellen Johnson Sirleaf como medida preventiva contra la epidemia. Una respuesta a la lucha contra el virus del Ébola. Medios como el Media Foundation for West Africa (MFWA), centrados en la defensa de la libertad de expresión y derechos fundamentales, han protestado frente a este tipo de actuación y otras similares relacionadas con la intimidación de periodistas y reporteros en el país.

En Sierra Leona la situación es similar y el parlamento ha amenazado con adoptar medidas drásticas contra  los periodistas que se atrevan a criticar cómo se está gestionando la finaciación de la crisis sanitaria. Sobre Sierra Leona en PC os hemos informado de iniciativas sorprendentes como la llevada a cabo por Radar, una organización de defensa de los Derechos Humanos , destinada a informar a través de mensajes SMS, frente a la falta de información de la población y los toques de queda decretados.

En Senegal el editor de La Tribune, Félix N’Zalé, fue multado con 1 millón de francos CFA (unos 1,500€) y fue condenado a un año de cárcel por publicar información no verificada sobre los casos de Ébola en Senegal. Evidentemente los medios necesitan, más que nunca, actuar con todo el rigor y seriedad que sea posible en un momento especialmente delicado pero, como destaca RSF, “la severidad de la sentencia intimida a todos los medios senegaleses, que no han tenido más problemas desde entonces”.

En Sudán, según informa  RSF y medios internacionales como el Daily Nation, el gobierno ha prohibido a los medios de comunicación locales informar sobre cualquier noticia relacionada con la propagación del virus de ébola en el país. Según este medio, al menos 3.069 personas han sido infectadas por Ébola desde finales del mes de agosto en Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria, pero la OMS estima que el número de casos puede ser de dos a cuatro veces mayor.

En  nuestro país la gestión de la información por parte de las autoridades sanitarias españolas ha estado reodeada de polémica tal y como destaca El País, en donde la actuación de la ministra de Sanidad, Ana Mato, ha sido duramente criticada, no solo por el retraso en su esperada comparecencia ante los medios sino también por la precariedad de la rueda de prensa ofrecida el pasado lunes 6 de octubre que tan solo duró 21 minutos, nueve de los cuales, tal y como señala , se utilizaron para explicar su versión de los hechos. En los doce minutos restantes ni siquiera se respondió a las 15 preguntas realizadas, dejando sin contestar cuestiones tan señaladas como: “¿Se arrepienten de haber repatriado a los misioneros?, ¿no han detectado ningún error?, ¿va a haber dimisiones?”.

Tal y como destacaba en su declaración el 17 de septiembre, la Federación Mundial de Periodistas Científicos, es necesario trabajar ante la “urgente necesidad de cerrar la brecha de comunicación entre los científicos, los periodistas y las comunidades”, como una estrategia fundamental frente a epidemias de esta magnitud.

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