El Time destaca el “papel crucial de los Periodistas Ciudadanos en la guerra en Siria”

El periodismo está cambiando la forma de entender y abordar las coberturas informativas en un contexto de crisis. El periodismo de guerra en particular, ha encontrado en la participación ciudadana un aliado fundamental para ofrecer información desde el terreno, contando con testigos presenciales.

Time, la prestigiosa revista de información general que se publica semanalmente en los Estados Unidos desde 1923, destaca en uno de sus artículos “el papel crucial desempeñado por los periodistas ciudadanos en la guerra de Siria“.

Según el Time, algunos de los informes más influyentes recibidos para informar de los ataques contra la estratética ciudad siria de Kobani y del conflicto sirio en general, “no están surgiendo de los medios de información convencionales”, sino de los periodistas ciudadanos en general y de dos hombres en particular.

Estos dos hombres establecidos en Inglaterra, se han convertido en ejemplos cruciales de la importancia de la colaboración entre periodistas profesionales y ciudadanos, especialmente en conflictos armados como el sirio, en el que a la creciente dificultad para informar desde el terreno se han sumado los brutales asesinatos de los periodistas estadounidenses James Foley Steven Sotloff.

El desarrollo de las redes sociales, especialmente de la telefonía móvil y de los conocidos como teléfonos inteligentes o smartphones, nos han permitido acceder a la era de las guerra retransmitidas en línea, a través de las redes sociales. En el caso de Siria se ha dado a conocer como la primera “Guerra de YouTube.”

Las dos personas cuyo trabajo destaca especialmente el Time son: Rami Abdul Rahman, un exiliado sirio residente en Gran Bretaña del que ya os hemos hablado en PC, por su trabajo como director del Syrian Observatory for Human Rights y el blogger Eliot Higgins, más conocido como Brown Moses en su blogMoses pasó de parado británico a experto en la identificación de las armas utilizadas en el conflicto sirio, consiguiendo una gran popularidad gracias a este trabajo. Brown Moses, es ya un ejemplo claro del poder del periodismo autodidacta y del crowdsourcing. Recientemente a puesto en marcha un nuevo sitio, basado también en el periodismo crowdsourced llamado Bellingcat, (en Twitter @bellingcat).

brown-1Sobre los informes de Abdul Rahman, señala el Time:

son frecuentemente citados por los principales medios de comunicación y agencias del gobierno occidental, incluyendo el Departamento de Defensa de Estados Unidos, mientras que Higgins se ha acreditado en la detección de acontecimientos importantes en la guerra, como el uso de bombas de racimo y bombas de cañón por el régimen del presidente Bashar Assad. Higgins fue el primero en darse cuenta de que los rebeldes estaban utilizando armas croatas, trabajando con un periodista del New York Times para establecer que habían sido proporcionadas por Arabia Saudita, con el conocimiento del gobierno de Estados Unidos. Más recientemente, utilizó un mapa satélite de imágenes para identificar el lugar en las colinas al sur de la fortaleza ISIS de Raqqa donde fue asesinado James Foley.

Los dos hombres trabajan de diferentes maneras. Abdul Rahman, nacido en Siria, llegó al Reino Unido en el año 2000, se centra en recopilar información de más de 230 activistas. Por el contrario, Higgins no tiene conocimiento previo de Siria, ni contactos en el terreno. Empezó su blog en marzo de 2012. En febrero de 2013 lanzó una campaña en Indiegogo con la que  recaudó más de  6000£ para continuar su trabajo a tiempo completo. Desde entonces, se ha convertido en uno de los pioneros de lo que él llama: “citizen open source investigation”,  algo así como “investigación ciudadana de código abierto“.

Higgins cree que la proliferación de informes transmitidos a traves de medios y redes sociales puede ser, en sí misma, una forma de verificar la información y evitar los riesgos de confiar en mensajes individuales, que, sin ser triangulado con otras pruebas, son difíciles de verificar. En entrevista vía mail con el Time, señala:

“La gente tiene que empezar a pensar en los informes de los medios sociales no como piezas individuales de información, sino como parte de una red”.

“Así, por ejemplo, con Siria cuando veo un vídeo de YouTube que es interesante, localizo el canal original de YouTube, y la cuenta asociada de Facebook y Twitter y veo a qué cuentas están vinculadas y así sucesivamente. De esa manera puedes construir una gama más amplia de información sobre un evento con múltiples fuentes”.

Sin embargo, el volumen de información representa un reto en sí mismo, y Higgins está actualmente buscando financiación para un proyecto llamado “Syria Right Now”, que facilite a los usuarios buscar información en línea. Higgins espera obtener  18.000£ para ejecutar el proyecto durante seis meses.

Higgins no cree que su trabajo pueda reemplazar el trabajo de los periodistas sobre el terreno, pero cree que puede ayudar a dirigir sus actividades y reducir los riesgos a los que se enfrentan. Estos peligros se han visto agravados por la reducción de personal de las compañías de medios de comunicación convencionales; gran parte de la cobertura de la guerra ha sido proporcionada por trabajadores independientes, que operan con poco entrenamiento, seguridad o protección.

John Owen, profesor de la International News at City University de Londres, señala la dificultad de proteger a este tipo de informadores. Algunos medios de comunicación, como los diarios británicos The Guardian y The Sunday Times, se han negado a publicar información de profesionales independientes. Una medida un tanto drástica si tenemos en cuenta las dificultades para acceder al terreno por parte de los periodistas profesionales así como los presupuestos de muchos medios en un contexto de crisis.

Los periodistas ciudadanos no remunerados, deberían colaborar de manera más estrecha y transparente con los medios profesionales que necesitan de la información de primera mano que estos colaboradores pueden ofrecerlos, estableciendo nuevos compromisos y protocolos de seguridad orientados a la protección de este tipo de informadores que viven en zonas de conflictos.

El Time señala los datos publicados por Reporteros sin Fronteras antes del asesinato de Sotloff, según el cual 122 periodistas ciudadanos sirios han muerto en Siria desde marzo de 2011. Además, el material publicado en Internet continúa creciendo, ofreciendo una materia prima fundamental para analistas como Higgins que permitan detectar cuestiones de interés para la proteccion y compresión de este tipo de conflictos.

Imagen Eliot Higgins: Wikipedia bajo licencia CC.