Haztutele y Telemadrid, la autonómica que se atreve con el periodismo ciudadano

En una etapa en la que la mayoría de las televisiones autonómicas de España se encuentran inmersas en procesos de regulación empleo y permanentemente ancladas en la amenaza de cierre, reinventarse parece una de las apuestas a seguir. Esto es lo que propone la cadena pública madrileña Telemadrid con Haztutele, una App que promueve la participación de los espectadores.

Haztutele nació el pasado mes de junio con un único fin, según aclararon sus responsables:

‘’Haztutele es una aplicación absolutamente innovadora que Telemadrid ha diseñado con el único fin de ponerla al servicio de los espectadores, a los que quiere hacer partícipe de la elaboración de los contenidos, acercándolos, integrándolos, haciéndoles protagonistas y buscando que cada madrileño sienta que, verdaderamente, puede formar parte de su televisión’’.

El funcionamiento de la aplicación, disponible para Iphone y teléfonos Android, es muy sencillo. Los espectadores no tienen más que grabar alguna situación que merezca ser conocida por el resto de ciudadanos. Las grabaciones, que no superarán el minuto y medio de duración, se asocian a una cuenta de usuario que contiene un nombre, un teléfono y un mail de contacto. No obstante, también podemos acceder a través de nuestra cuenta personal de Twitter. Los vídeos pueden ser grabados directamente mediante la aplicación o bien, enviar alguno previamente capturado y almacenado en el dispositivo móvil. Una vez seguidos estos pasos y habiendo etiquetado detalladamente las capturas, estas se encuentran disponibles para el resto de usuarios de la App y también para los responsables de la cadena. Por cada vídeo emitido, Telemadrid abona una cantidad de veinte euros a su autor (que deberá ser mayor de dieciocho años para poder colaborar).

Ahora bien, hay que sumar algunos ‘’peros’’ en las condiciones. Para empezar, la remuneración solo será válida cuando se emitan por televisión, quedando al margen los que se difundan vía Youtube o mediante la web de este canal. Además, el envío de los mismos supone una cesión en exclusiva de derechos de explotación hacia Telemadrid. En esta cesión cabe desde la modificación del material hasta la cesión de las imágenes a terceros.

telemadrid-2 La acogida hasta el momento ha sido notable y a las dos semanas de su lanzamiento ya contaba con más de 3.500 descargas. Hasta ahora, los participantes se han animado a enviar capturas de accidentes, incendios y fenómenos meteorológicos (como ya ocurre en algunos espacios televisivos de otras cadenas). De hecho, durante la gran granizada caída el pasado mes de julio en la capital, se llegaron a recibir más de 150 vídeos en tan solo una hora. Además, se han empleado para hacer denuncias ciudadanas y han tomado relevancia los vídeos realizados desde el corazón de algunas manifestaciones y protestas. De hecho, en la cuenta de Twitter de uno de los programas de este canal llegaban a reconocer su utilidad en estos casos: ‘’@MasMadridTM: Gracias a la App de @haztutele hemos podido llegar hasta la manifestación del Paseo de Castellana’’.

Lo cierto es que la mayor parte de los programas de Telemadrid han dado la bienvenida al proyecto y han intentado animar a participar a todos los espectadores, especialmente a través de las redes sociales y la cuenta oficial de Twitter de la aplicación, @haztutele. Los vídeos seleccionados han sido emitidos en distintos espacios, llegando muchos de ellos a los informativos. En cuanto a las reacciones externas, algunos diarios nacionales se han hecho eco de la iniciativa en sus ediciones digitales. La Razón, lo llegaba a recoger bajo el siguiente titular: ‘’Telemadrid apuesta por el periodismo ciudadano con Haztutele’’.

A pesar de todo, la propuesta puede generar cierto escepticismo dada la decrépita situación de la cadena y cabe preguntarse si esta es una maniobra para ‘’rellenar huecos’’ y ahorrar en recursos. Sus impulsores niegan rotundamente esta segunda opción y afirman perseguir ‘’ese Madrid que está en los ojos de cada uno, buscando la realidad más cercana’’. Si se trata de una iniciativa con voluntad de diálogo con respecto a los ciudadanos o un nefasto intento por reflotar un canal que lleva a sus espaldas más de 800 despidos, solo el tiempo lo reflejará.