WildLeaks: la primera plataforma dedicada a denunciar delitos contra la Fauna Silvestre

WildLeaks es la primera plataforma de denuncia segura y anónima dedicada al delito contra la fauna silvestre y al delito forestal. Inspirado en WikiLeaks, este sitio se centra en la lucha contra otro tipo de crímentes relacionados con la deforestación de los bosques o con las cacerías indiscriminadas de animales en peligro de extinción como elefantes, rinocerontes, tigres y otras especies.

Se trata de un proyecto de colaboración sin fines de lucro, creado y financiado por el Elephant Action League (EAL), con el que colaboran desde directores de organizaciones no gubernamentales de investigación ambiental, abogados ambientales, periodistas acreditados, profesionales de seguridad y ex agentes del orden público. El objetivo, tal y como nos cuentan en su web es recopilar toda la información posible, evaluarla y convertir estos datos en “elementos procesables y acciones concretas”. Para lograrlo nos aseguran el anonimato de las fuentes a través de dos posibles Opciones de presentación, Confidencial o Anónima, para facilitar la denuncia de posibles crímenes medioambientales, a traves de herramientas como el software Tor.

Garantizar el anominato de los denunciantes es una cuestión fundamental para evitar que sufran represalias. Se trata de un principio fundamental del periodismo en el que el informador debe garantizar la protección de sus fuentes a través de ese anonimato. Desde The Guardian, nos cuentan cómo las cacerías de animales salvajes, la mayoría, en peligro de extinción, mueve, según datos de la Interpool, entre 10 y 20 millones de dólares.  Pero el daño de este tipo de actividades no afecta solo al medio ambiente, sino que provoca un fuerte impacto en la comunidades donde se lleva a cabo a través del tráfico de armas, la corrupción y la violencia que implica este tipo de delitos contra la vida salvaje.

Crosta, director ejecutivo de la Elephant Action League, destaca en entrevista con The Guardian, la importancia de garantizar ese anonimato:

la corrupción generalizada significa que los denunciantes con frecuencia temen que al ponerse en contacto con la policía local podrían poner en peligro sus vidas. “No se puede, por ejemplo, llevar contenedores de exportación llenos de marfil de Mombasa sin sobornar gente a la izquierda, derecha y centro”. “Definitivamente sentimos que estamos llenando un vacío.”

La web está disponible en 16 idiomas diferentes, entre ellos el español, y en ella nos muestran como denunciar este tipo de delitos, así como las acciones que podemos poner en marcha:

a) Iniciar o continuar una investigación

b) Compartir la información con contactos seleccionados y de confianza dentro de las correspondientes agencias del orden público.

c) Compartir la información con los socios de los medios de comunicación

d) No hacer nada si cualquier uso de la filtración es considerado peligroso para la fuente.

En tan solo tres meses  han denunciado unos 24 casos graves, entre los que se encuentran la caza furtiva de elefantes en África y el comercio ilícito de marfil en Hong Kong. El caso de los elefantes es especialmente duro, llegando a calificarlo como el “holocausto del elefante africano”, la razón más importante es la demanda de marfil, primero de Occidente y ahora de Asia. Este tipo de cacerías, continúa, a pesar de la prohibición internacional sobre el comercio de marfil.

Algunas cifras son suficientes para describir la tragedia de los elefantes en África:

27 millones de elefantes en el siglo XIX
5 millones a principios del siglo XX
1,3 millones de elefantes en 1981
700.000 en 1988
600.000 en 1990 (la prohibición internacional sobre el comercio de marfil está implementado)
500.000 en 1998
alrededor de 400.000 ahora (con 35-40.000 elefantes matados cada año)

Desde su puesta en marcha WildLeaks también ha destapado, entre otros:

• matanza de tigres de Sumatra, de los cuales hay unos 400 en estado salvaje;

• león ilegal y la caza de leopardo en África del Sur;

• El tráfico de chimpancé en Liberia;

• actividades de pesca ilegal en Alaska, incluyendo la presunta participación de la mafia;

• importación de productos de la fauna africana ilegales en los EE.UU.;

• La tala ilegal en México, Malawi y Siberia.

Los capos del crimen de la fauna deben ser identificados, detenidos y enjuiciados, así como los traficantes, y todas personas implicadas en estos casos de corrupción que implica la caza furtiva y el tráfico de fauna silvestre y productos forestales tales como el marfil, los cuernos de rinoceronte, los grandes felinos, los monos, los armadillos, las aves y la madera ilegal.

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