Nace el programa Galileo para proteger a blogueros y activistas de ciberataques

Medios ciudadanos, blog, páginas web, se han convertido en las plataformas desde las que periodistas ciudadanos y activistas en general ofrecen información, en muchas ocasiones, como una alternativa al discurso oficial de los medios, en un contexto de censura informativa.

Estos sitios resultan de gran valor para ofrecer información alternativa que los medios oficiales no suelen ofrecer, el problema radica en la vulnerabilidad de estas plataformas, especialmente ante los ataques DDoS. Para proteger a periodistas ciudadanos y activistas de este tipo de ataques, CloudFlare se ha unido a 15 organizaciones no gubernamentales para ayudar a salvaguardar la seguridad de estos sitios a través del Proyecto Galileo.

Este proyecto se pone en marcha con la colaboración de toda una serie de Organizaciones, especialmente sensibilizadas en la defensa y protección de la libertad de expresión y de aquellos que tratan de salvaguardarla con su trabajo. Entre estas ONG se encuentran: Access, ACUL, Electronic Frontier Foundation (EFF), el Center for Democracy and TechnologyMozilla, el Committee to Protect Journalists o el Freedom of the Press Foundation.

Según nos cuentan desde Tech Crunch, muchos de estos ataques tratan de amenazar a una gran parte del discurso político que se produce en la red. Hasta el momento, los ingenieros del equipo de CloudFlare no siempre eran capaces de distingir la naturaleza política de un sitio en concreto. Durante las protestas en Ucrania, CloudFlare no consiguió proteger un sitio web porque el ingeniero de guardia no fue capaz de determinar la naturaleza del sitio.

Entre los objetivos del Proyecto Galileo se encuentran la puesta en marcha de un equipo que pueda ayudar a identificar los sitios que están sufriendo un ataque y que, gracias a este programa, ahora tendrán una línea directa con CloudFlare. Por el momento la compañía les está dando algo de educación básica en la detección de este tipo de ataques.

Los criterios para ser incluidos en el programa son bastante sencillos: Los sitios tienen que ser pequeñas entidades o organizaciones sin fines de lucro, mientras que las entidades más grandes tendrán que pagar por sus servicios.

Matthew Prince, CEO y cofundador de CloudFlare destacaba en Tech Crunch, que su objetivo al montar este programa era no tomar partido por una determinada tendencia ideológica: “No queríamos que las ideas políticas de la gente de CloudFlare decidiera lo que merece protección”, de ahí que se comprometan a proteger estos sitios al margen de su discurso político. “Reconocemos y entendemos que esto nos puede poner en una situación en la que protejamos un discurso que encontramos abominable”, pero, señala, ahí radica la propia naturaleza de la libertad de expresión.

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