Nigeria: la lucha contra el terrorismo a través de las redes sociales

A estas alturas, la mayor parte de la población mundial ya conoce el secuestro de las más de 200 niñas el pasado mes de abril en Nigeria, así como la intensa movilización a través de las redes sociales que le siguió. Numerosas caras conocidas portaron carteles de apoyo a las familias de las menores y ayudaron a difundir el ya famoso hashtag #BringBackOurGirls. Sin embargo, no tantos son conscientes de la lucha de la población nigeriana por dar visibilidad a una de las lacras que amenazan el país, el terrorismo.

nigeria-1-1Las apuestas más firmes en la Red surgieron a raíz de la masacre ejecutada por el grupo terrorista Boko Haram entre el 15 y el 16 de febrero de este mismo año en el estado de Borno (noroeste del país).  En esta ocasión fue un periodista, Sam Hart, quien decidió llamar a la paz a través de Twitter. Con el objetivo de poner en evidencia la cada vez más incipiente escalada de violencia en la zona, lanzó el hashtag #BornoMassacre. Los resultados no se hicieron esperar: en apenas veinticuatro horas, se alzaba como trending topic en la ciudad con más habitantes del país (Lagos) y en apenas una semana, los mensajes que incluían esta etiqueta ascendían a más de 50.000.

A raíz de esto, vendrían protestas en la calle, eventos para ayudar a las víctimas, etc. Pronto, la noticia saltaba a medios extranjeros como Al Jazeera o la BBC, que alertaba de los más de 2.000 muertos que acumulaba el país desde el año 2009 tras actos violentos similares. A partir de marzo, el movimiento fue redimiéndose por haber cumplido en parte con sus objetivos: concienciar a los nigerianos del problema al que se enfrentaban, movilizar a los sectores más jóvenes del país a través de la Red y dar un toque de atención al gobierno que prefería dar la callada por respuesta ante una situación que, a día de hoy, no ha sido capaz de controlar.

Semanas más tarde, en concreto el 14 de abril, Boko Haram secuestraba a un gran número de niñas que el gobierno nigeriano no se atrevía a confirmar. Ante la falta de actuación del mismo y la impotencia de los familiares, el día 22 arrancaba la campaña, (en un principio no coordinada), en las redes sociales bajo el lema, #BringBackOurGirls. Es a partir del mes de mayo cuando la ola de tweets empieza a cobrar intensidad en el resto de mundo, especialmente en Estados Unidos, de donde procedieron la mitad de los mensajes relacionados con la causa en este periodo. La acción que más se repetía: subir una foto en la que se exhibía un cartel con la citada frase. Personajes públicos de diversos países y numerosas estrellas de Hollywood se sumaron a esta acción, el ejemplo más conocido fue el de Michelle Obama y sus más de 58.000 retweets hasta el día de hoy. También algunas ONG como Manos Unidas animaron a los ciudadanos a subir sus propias fotografías a la par que pedían la participación en otro tipo de iniciativas de ayuda a las familias de las desaparecidas.

nigeria-22Tal fue el éxito, que algunos ciudadanos se han animado a cuantificar la participación. Como muestra, un mapa que proporciona una representación geográfica de los tweets relacionados con la campaña durante sus primeros días de vida.

¿Pero hasta qué punto sirven este tipo de campañas? Desde el principio ha habido voces que advertían de lo inútil que es el llamado ‘’activismo de etiqueta’’. Sin embargo, se ha dado visibilidad internacional a un problema que con toda probabilidad habría pasado desapercibido e incluso habría sido silenciado por las presiones gubernamentales. Ha servido para que Occidente vuelva sus ojos ante la pesadilla que sufren a diario miles de personas en el país. Además, se ha hecho público el descontento de una parte importante de los nigerianos hacia sus gobernantes, protesta que se intentó materializar hace dos años mediante el movimiento Ocuppy Nigeria en el que se pedía la lucha contra la pobreza, la corrupción política y la intimidación policial.
En un nivel práctico las medidas parecen no llegar. Casi dos meses después siguen retenidas 219 niñas, se han vuelto a producir secuestros de mujeres y masacres. A ello hay que sumar el descenso de interés por la causa en Internet, como demuestra la tendencia decreciente de las menciones del tema en Twitter. nigeria-3-3No obstante, la prensa internacional empieza a hacerse eco de los nuevos actos de este grupo armado, sucesos que hasta hace muy poco eran ignorados por una parte importante de la población mundial. Lo más valioso es que ha servido para que el pueblo nigeriano pueda denunciar a escala global las actividades violentas del grupo armado, aún a pesar de que cualquiera que manifieste su rechazo Boko Haram tiene asegurada su sentencia de muerte.

Imagen portada de Mathieu Delmestre, bajo licencia CC.