Formas de interacción del New York Times en los medios sociales

Ya hemos dicho aquí alguna vez que The New York Times –junto con The Guardian y algún otro– ha sido y es uno de los medios tradicionales más innovadores y abiertos a la experimentación en lo que se refiere a la adopción de las nuevas tecnologías y la adaptación a los nuevos usos que los entornos digitales han propiciado.

Las redes y medios sociales son en gran parte responsables de esos nuevos usos y, como no podía ser de otra manera, el diario neoyorquino tiene presencia activa en los más populares de esos servicios. Facebook, Twitter, Google Plus, Foursquare o Tumblr –que aloja un blog para T-Magazine– cuentan entre sus usuarios registrados con The New York Times.

Pero no se trata tan solo de “estar” en esas redes. El objetivo final es llegar a través de ellas a la audiencia e interactuar con ésta, fidelizándola y haciéndola partícipe del proceso informativo.

Así –según Journalism.co.uk, fuente de este artículo– lo explicaba Liz Heron, editora de medios sociales del New York Times, en el marco de un encuentro sobre periodismo digital de news:rewired:

Ella explicó cómo 2010 fue el año en que su equipo jugó el papel de “evangelizador”, 2011 fue “un año decisivo para los medios sociales en nuestras redacciones” a causa de la Primavera Árabe y otros importantes sucesos noticiosos, y 2012 es el año en que The New York Times está tratando de “profundizar en sus proyectos en medios sociales y hacerlos más valiosos” para los usuarios.

Para este último fin, Heron expuso siete maneras en que el diario está buscando esa profundización:

  1. Utilizando hashtags de Twitter para verificar los hechos.
  2. Publicando tweets en la portada del diario.
  3. Modernizando la plantilla del liveblog y convirtiéndola en una “segunda pantalla”.
  4. Creando un “liveblog sobre liveblogs”.
  5. Experimentando con la “ciencia del hashtag”.
  6. Alentando a los periodistas a usar Facebook Suscribe.
  7. Usando las Quedadas de Google Plus.

Más detalles sobre cada uno de estos puntos en el artículo original de Journalism.co.uk.