Aprendiendo a hacer un periodismo diferente en la Era Trump

(Traducción realizada por Louella Mahabir, (@LouellaMahabir), como parte del proyecto Traduciendo América Latina. Fuente original: Propublica.)

Aquí tenemos cuatro ideas que hemos usado para guiar nuestra cobertura de la administración Trump.

Es un tmomento excelente para ser periodista de investigación. Claro, no hay ningún presidente que haya hecho más para demonizar a los medios que Trump. Pero, igualmente no hay nadie que haya hecho más para aumentar nuestro prestigio como lo ha hecho Trump.

Millones de estadounidenses han puesto su fe en nosotros. Algunas semanas después de las elecciones, una amiga mía, evaluando la realidad del gobierno de un solo partido en Washington, me miró seriamente y resumió lo que pensaba, ustedes son nuestro Congreso ahora.

Lo que quería decir, por supuesto, es que deberíamos continuar nuestro trabajo, y seguir desenterrando los hechos y desentrañando irregularidades. Parecía bastante sencillo.

Pero mientras mi amiga hablaba, un pensamiento iba y venía en mi mente: ¿Cómo diablos vamos a hacer eso?

En ProPublica, nuestros reportajes precisan meses, a veces más tiempo. ¿Cómo podríamos hacer la cobertura de algo tan vertiginoso como una nueva administración? Solemos evitar asuntos que otros periodistas ya están trabajando. Si muchos periodistas ya están tras algo, ¿para que queríamos hacer lo mismo? Una de nuestras ventajas es que no tenemos que cubrir todo. Podemos y debemos saltar las noticias que no nos harán destacar.

Podríamos haber decidido apegarnos a esa tendencia- quedarnos aparte y enfocarnos en los temas que otros ahora ni consideran.

Pero no hicimos eso.

En cambio, en el día de la toma de mando, anunciamos que estaríamos dando cobertura a muchos temas relacionados con la nueva administración. El mismo día, informamos de que Trump no cumplió con su promesa de  dejar el control de sus empresas. Dos semanas después, informamos de que la hija de Trump, Ivanka tampoco cumplió lo mismo.

Y nuestros reportajes continuaron: sobre cómo Trump estaba contratando cabilderos para trabajar en las agencias sobre las que antes ejercieron presión, sobre los centenares de funcionarios instalados silenciosamente por Trump en el gobierno, sobre un documento del fideicomiso de Trump que constata que Trump puede sacar fondos desde sus empresas cuando quiera. (Es este último reportaje el que indignó a la Casa Blanca y llevó a Sean Spicer a etiquetarnos, bendito sea, como un blog “de izquierda”.
Aún estamos en marcha. Claro que no tenemos todas las respuestas. Como muchas otras salas de prensa, estamos todavía enfrentándonos al cómo hacer la cobertura de la nueva administración. Pero, hemos encontrado algunos principios que facilitan al proceso.
Preocúpate menos por ir a contracorriente
En vez de evitar los asuntos importantes que ya captaron la atención del país, puede ser mejor buscar las oportunidades dentro de estos mismos asuntos.

Véase el trabajo de David Fahrenthold del Washington Post el año pasado, el cual podría servir como ejemplo en cualquiera de estos principios. Muchísimos periodistas estaban reportando la campaña de Trump. El tamaño de la manada que cubrió su candidatura probablemente marcó un record. Pero, cuántos periodistas estaban investigando la organización benéfica de Trump? Resultó que no eran muchos – Associated Press hizo un buen trabajo, y después Fahrenthold empezó a escribir con ferocidad.

Claro que eso no es un ejemplo fácil de imitar. De hecho, Fahrenthold escribió que no sabía exactamente en qué se estaba metiendo.

Eso no quiere decir que debas perseguir las noticias de la semana, o preocuparte de coincidir con los otros medios. Lo que significa es decidir que vas a ir tras los asuntos más pertinentes y vitales, y luego darte el trabajo de producir cobertura revelatoria dentro de los mismos.

Una pregunta hipotética que invoco de vez en cuando: Imagine que usted fue periodista en la era de los derechos civiles y esta mirando a su carrera décadas después. ¿Qué hubiera esperado investigar? (Escuche que Ben Smith de Buzzfeed dijo a su personal algo parecido: Escribe ahora en la manera que crees te hará sentirte orgulloso al final de tu carrera.)

Deja de acaparar y empieza a compartir

ProPublica ha colaborado con otras salas de prensa desde que empezamos hace nueve años. Pero, durante los meses pasados, nos hemos embarcado en nuevas maneras de trabajar con otros.

Una noche a finales de marzo, la Casa Blanca anunció que pondría a disposición muchas declaraciones de divulgación financiera de su personal. Pero ni las publicaron en línea ni revelaron quiénes del personal habían llenado las declaraciones.

Para obtener esos documentos, los periodistas primero tenían que adivinar quienes habían presentado declaraciones. Luego, tenían que llenar una ficha por cada persona en el sitio web de la Casa Blanca. Era parecido a tratar con el peor departamento de atención al cliente- con la diferencia que lo que buscábamos era supuestamente información pública.

Entonces, una de nuestras editoras, Tracy Weber, tuvo una idea: Por qué no llamar a nuestros amigos de otros medios y colaborar. En pocos minutos, el New York Times y Associated Press habían accedido a colaborar con nosotros y publicar todos los documentos que reuniéramos.

En otra instancia, hablamos con Eric Lipton del Times sobre nuestro interés común en documentar la legión de cabilderos que ingresaban a la administración. La charla terminó con una colaboración simple y rápida: Compartimos datos sobre las contrataciones de la administración con el Times, que la utilizo para publicar un reportaje contundente que mencionó nuestra contribución.

Es solo un ejemplo entre muchos donde un mero acto de comparar notas valió la pena. Claro que no es la solución adecuada por cada desafío. Pero muchas veces puede serlo.

Hazlo abiertamente

Por muchos años, hemos consultado a los lectores para empujar nuestro periodismo. Pero últimamente, lo hemos estado haciendo con más agresividad.

Una estrategia que usamos es simplemente mencionar lo que estamos investigando- aunque sea en general. En el día de la toma de mando, no solamente divulgamos nuestra áreas de investigación, sino que incluimos información de contacto de cada uno de nuestros periodistas, y crucialmente, una explicación de qué información están buscando.

¿Tienes información sobre los líderes de los equipos de la administración Trump y sus roles dentro de las agencias federales? Contacta a Justin ajustin@propublica.org o por Signal al 774-826-6240. Aquí tienes una guía de cómo filtrar información a ProPublica.

No es bello pero funciona.

A veces los lectores no tienen información interna, pero aun así pueden contribuir. En febrero, una lectora nos escribió sobre una carta que recibió del senador de Missouri, Roy Blunt, criticando Obamacare. La carta estaba llena de información engañosa. Nos preguntamos si otras cartas de miembros del Congreso eran parecidas, así que Charles Ornstein y Terry Parris Jr. pidieron a los lectores compartir cualquier carta parecida que hubieran recibido. Nuevamente coordinamos con otros medios para difundir la información: Vox, Kaiser Health News y STAT News. Los lectores enviaron cientos de cartas. El resultado: podíamos demostrar cómo los legisladores enviaban a sus votantes correspondencia “llena de mentiras y desinformación”.

Otros medios también aprovechan esa estrategia, y reciben los resultados: En abril, la administración Trump divulgó donantes que financiaron al comité de la toma de  mando por $100 millones. Del presidente estadounidense. La administración lo publicó en documentos de PDF súper-inútiles y en los que no se puede realizar búsquedas. Así que los periodistas se juntaron para arreglar los documentos, convirtiéndolos en data. Luego, Christina Wilke del Huffington Post animó a los lectores  a buscar los antecedentes de los donantes, Resultó que algunos de  los nombres simplemente eran falsos.

No podrás planear y tener listos los reportajes con perfección completa, y eso está bien

Casi la única certidumbre con esta administración es que nadie sabe lo que va a pasar. Es decir que si vas a cubrir uno de los reportajes más significativos de nuestro tiempo, probablemente no seas capaz de, digamos, planear un año completo de reportajes con antelación.

Pero eso no significa escribir solo lo que sea más obvio tampoco. De hecho, más que nunca es crucial pensar profundamente en los desafíos que vas a enfrentar. Deberás estar de acuerdo con la incertidumbre del objetivo de tu cobertura. Tendrás algunos falsos comienzos a veces. Y no hay garantía de que funcione.

El éxito necesitará la alquimia típica del buen periodismo-la insistencia, la imaginación y la suerte. Requiere también un salto de confianza. Ese acto parece justo dado la fe que nos dieron los lectores.

Corrección, 9 de mayo del 2017: Este artículo ha sido corregido para notar la cobertura inicial de Associated Press sobre la Fundación Donald J. Trump.

Imagen Portada: IoSonoUnaFotoCamera en Flickr bajo licencia CC