Correctiv reúne datos vía crowdsourcing con la ayuda de un diario local

(Traducción realizada por Andrea Duffau, (@ADocares), como parte del proyecto Traduciendo América Latina. Fuente original: Nieman Lab).

La organización sin fines de lucro juntó fuerzas con Ruhr Nachrichten, el diario local de Dormunt, Alemania, para obtener información de la cancelación de clases en las escuelas desde los mismos residentes a través de su plataforma colaborativa.

Por SHANG WANG @shansquared
Si la información que buscas para hacer tu reportaje no existe, deberías considerar reunirla tú mismo, o acceder a una red más grande, y pedir ayuda a las personas que viven en carne propia lo que tú estás investigando.
El medio alemán de periodismo de investigación sin fines de lucro CORRECT!V (de aquí en adelante, Correctiv) realizó recientemente una investigación destinada a tratar la falta de información confiable y centralizada del gobierno que estuviese disponible a través de una solicitud bajo la Ley de Libertad de Información, FOIA (del inglés Freedom of Information Act), sobre la cancelación de clases en escuelas de la ciudad alemana de Dormunt, relacionada con la escasez de profesores. En esta investigación de tipo crowdsourcing (que involucra colaboración abierta de la comunidad) se pidió a los residentes de Dormunt, incluyendo padres, profesores y a los mismos alumnos, que ingresaran información sobre clases canceladas  en la plataforma Crowd Newsroom durante el mes de marzo, Más de 520 personas participaron, quienes ingresaron un total de 3552 cancelaciones de clases en dicha plataforma en forma anónima, pero disponible para todos los usuarios.

Correctiv cuenta con un equipo en el estado de Renania del Norte-Westfalia, estado en el cual se encuentra Dormunt, por lo que buscó la cooperación del diario local de la ciudad, Ruhr Nachrichten, para realizar el proyecto en Crowd Newsroom. Dicho diario ayudó con el informe y a correr la voz entre sus lectores, enviando a sus lectores información vía correo impreso para conocer y suscribirse a la plataforma en línea Crowd Newswroom y también permitió que dos diarios escolares utilizaran los datos recogidos para escribir sus propias historias

El porcentaje ya existente de clases canceladas, basado en las inspecciones del Ministerio de Educación en Renania del Norte-Westfalia, parecía ser muy bajo en opinión de padres, estudiantes y a otros involucrados en el sistema educativo, aunque no contaban con información cierta sobre la situación en otras escuelas del estado. Además, las escuelas podrían haber conocido el día en que serían inspeccionadas, lo que podría haber llevado a no cancelar clases ese preciso día.

Jonathan Sachse, investigador y miembro de Correctiv que lidera los esfuerzos por involucrar a la comunidad en la investigación, comenta que “en una situación normal, pediríamos información a través de una solicitud FOIA, pero aquí no podíamos pedir la información al estado federal porque no era confiable. Así es que la plataforma Crowd Newsroom fue la solución perfecta. Además, las políticas que involucran a la familia son un gran tema en Alemania, y muchos de mis colegas tienen hijos en edad escolar, por los que todos estaban interesados en obtener la información real”.

Un análisis de los datos subidos a la plataforma Crowd Newsroom entrega un panorama distinto al de las estadísticas gubernamentales. Al parecer, el porcentaje de clases canceladas en Dormunt es cercano al doble de la cifra informada por el Ministerio de Educación (41% versus 20%). Sin embargo, los investigadores enfatizan que los números obtenidos por colaboración de la comunidad son un punto de partida y no un estudio científico.
A medida que la recolección de datos progresaba, Correctiv y el diario Ruhr Nachrichten comenzaron a recibir información “desde adentro”, a través de cartas en las que funcionarios de las escuelas aseguraban que el estado federal se había enterado de esta investigación, y en respuesta, había comenzado a recolectar sus propios datos oficiales. Sachse señala que a la mitad del proceso de crowdsourcing,  ya podían realizar una solicitud FOIA para acceder a los datos del Ministerio de Educación que no existían anteriormente. “Estoy seguro que ahora podemos comenzar a trabajar con las cifras oficiales reales” concluye.
La forma en la que se realizó el estudio generó cierta resistencia, por lo que Susanne Riese, que lideró la investigación desde el lado de Ruhr Nachrichten, respondió las inquietudes a través de un artículo en el mismo diario. Algunas personas consideraron que el proyecto consistía fundamentalmente en pedirles a los padres que se convirtieran en “soplones” para perjudicar a funcionarios que ya tenían una gran carga laboral; otros mostraron recelos hacia la metodología utilizada, y cómo se podría evitar que los datos ingresados fueran saboteados.
Correctiv enfrentó el segundo problema a través de dos niveles de moderación. Primero, se enviaron directamente los datos ingresados en la plataforma a cada escuela todas las semanas y pidieron su confirmación y comentario. En segundo lugar, los usuarios podían corregir las entradas de otros usuarios en la plataforma, lo que según Sachse “permitió que la plataforma funcionara un poco como Wikipedia y no como una clásica operación de chequeo de datos” (aunque no parece muy probable que los usuarios, la mayoría de ellos padres de los alumnos, quisieran boicotear la plataforma).

Esta investigación fue el segundo proyecto de Correctiv con la plataforma Crowd Newsroom. En el primero, que involucró la ayuda de la comunidad para reunir información sobre los bancos locales, los miembros de Correctiv tuvieron que revisar por sí mismos cada dato ingresado. Según Sachse, eso les enseñó una lección: los datos deben estar limitados a un periodo de un mes, deben ser tratados igual que si fueran una campaña de crowdfunding (financiación colectiva) y se debe escoger una pregunta muy específica (“¿Cuántas clases fueron canceladas?”) para que el proceso sea simple para los contribuidores.

Aunque así parezca, el pedir información a los lectores de un medio para realizar un reportaje no es algo nuevo. El trabajo de Sachse tiene precedentes en la agencia de noticias ProPublica, desde su proyecto Free the files” sobre el gasto en campañas políticas hasta su alianza con el diario The Virginian Pilot“ para investigar el impacto duradero del Agente Naranja utilizado durante la Guerra de Vietnam. De igual forma, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) creó una base de a partir de los Papeles de Panamá (y los Offshore Leaks y Bahamas Leaks) y pidió a sus usuarios destacar los nombres de personajes notorios cuando los encontraran en sus búsquedas. La plataforma VozData del diario Argentino La Nación también facilitó a sus usuarios la revisión de documentos, pero con un giro: añadió un ranking competitivo de las actividades de sus usuarios.

Correctiv, sin embargo, cuenta con financiamiento de la Digital News Initiative de Google, que le garantiza 500000  en tres años y espera construir su propia plataforma mucho más amplia de periodistas y personas de la comunidad.
“Queremos crear una plataforma abierta, aunque nos queda un largo camino por recorrer antes de que llegue a ser de código abierto” dice Sachse. Ver cómo un proceso colaborativo de crowdsourcing que se utilizó esta vez para registrar cancelaciones de clases podría realizarse con otros diarios locales en otras regiones es un pequeño paso adelante. “Eso sería en el mediano plazo, y en el largo plazo, crear una plataforma más abierta. Finalmente, pero no este año, poder comenzar con investigaciones internacionales, aunque eso sería realmente a muy largo plazo”.