Redes Sociales, Periodismo Ciudadano y Fake News en las inundaciones de Perú

Imágenes tomadas por reporteros ciudadanos de las recientes inundaciones y deslizamientos en varias regiones del Perú han dado la vuelta al mundo, y propiciado un sentimiento de solidaridad y ayuda hacia el país latinoamericano, sobre todo de otros países de la región. En casa el tema tiene para largo, pues hay pronóstico de lluvias hasta mediados de abril, y el tema de la reconstrucción de la infraestructura dañada llevará tiempo.

Sin embargo las redes sociales aparte de traernos fotos y videos de las zonas afectadas y pedidos de ayuda, de informarnos de la existencia del llamado Niño Costero, responsable de las inusitadas lluvias y recordarnos la ineptitud de alcaldes y autoridades para realizar labores de prevención, nos trajeron las llamadas #fakenews y otros tipos de información errónea y desinformación.

Audios compartidos por Whatsapp que anunciaban apocalípticas catástrofes climatológicas, gente animando vía Facebook a otra gente a saquear centros comerciales, creación de cuentas falsas de instituciones estatales en diversas redes sociales, falsos avisos de estas instituciones, llamadas falsas a los bomberos, videos de otros países hechos pasar como recientes. La magnitud de la información falsa compartiéndose por las redes sociales fue tanta que el gobierno se vio obligado a usar las mismas redes sociales para contrarrestar estos mensajes, y además procedió a denunciar penalmente a quienes usaron las redes sociales para difundir y promover rumores y hechos delictivos.

Por si eso fuera poco, partidarios de Keiko Fujimori, la lideresa del partido que perdió la segunda vuelta electoral del año pasado ante el actual presidente Pedro Pablo Kuczynski, pero que tiene mayoría congresal, empezaron a minimizar las acciones de lucha contra la emergencia por parte del gobierno, cuando no a atacarlo directamente y a posicionar diversos hashtags en su contra.

Incluso se produjo un hecho que podría llamarse “verdad alternativa” cuando un funcionario de la Municipalidad de Lima, declarando a los periodistas por la caída de un puente, cosa que todo el país vio por televisión, dijo que “el puente no se ha caído, se ha desplomado”.

En el Perú las noticias falsas, el contenido engañoso e inventado, son de sobra conocidos. En la época del gobierno de Alberto Fujimori, finales de los años 90, los tabloides limeños se transformaron poco a poco en lo que se conoce como prensa chicha. Este tipo de diarios se prestaron para campañas de desprestigio a la oposición política, con titulares y contenido tendencioso, cuando no claramente inventado. Luego, cuando se dio el destape de los Vladivideos, que ocasionó la caida del gobierno fujimorista, se conoció que estos diarios chicha estaban financiados por el propio gobierno, a través del Servicio de Inteligencia.

El otro lado de la moneda de este panorama negativo se encuentra entre los voluntarios, activistas y hackers del país. Mucha gente, sobre todo jóvenes se han organizado para recolectar y llevar ayuda a las zonas necesitadas. Diversas organizaciones, públicas y privadas, también han hecho lo mismo.

Grupos como Open Street Maps Perú, (@osmpe), han estado movilizando activistas y hackers nacionales y extranjeros con el propósito de elaborar mapas actualizados de las zonas de desastre, los puntos de acopio de ayuda y otra información necesaria de ser mapeada.

Otro grupo, bajo el nombre Hack Space Perú, ha usado Ushahidi 2 para elabor el portal EmergenciaPeru.com, con la finalidad de que sirva para informar de las diversas incidencias que se vayan produciendo, tales como accidentes, inundaciones, lluvias, vías de comunicaciones bloqueadas, falta de alimentos, techo, etc. También han habilitado dos subdominios para la información correspondiente a voluntariados y refugio.

Por otra parte una universidad local organizó una hackatón destinada a plantear soluciones para mitigar los efectos de los desastres naturales en el Perú.

Para conocer un poco más sobre cómo se han estado moviendo estas diferentes iniciativas conversamos con Johnattan Rupire de Open Street Maps Perú.

-¿Cómo ha ido la convocatoria de OSM Perú para colaborar en la confección de mapas de zonas afectadas, puntos de ayuda y otros?

Bastante bien para ser la primera activación de emergencia que hemos tenido, nuestro grupo en Telegram ha crecido exponencialmente, puedes verlo directamente acá. Hemos enriquecido el mapa en las zonas afectadas directamente, y estamos también comenzando a mapear el post-evento… sobre los puntos de ayuda y eso, tenemos un Ushahidi 3 implementado, pero no lo hemos lanzado porque ya existen varias otras propuestas funcionando con datos de OSM. Esta semana estamos programando una serie de actividades para involucrar a más personas y organizaciones, por ejemplo estamos haciendo un llamado a la gente que pueda tener drones para que donen fotos post-huayco. Por el momento ya se ha sumado Spacedat. Más sobre todo el contexto de los datos abiertos y mapeo en el Perú acá.

-¿Esfuerzos como el de ustedes están siendo tomados en cuenta por el gobierno u organizaciones de la sociedad civil en sus planes de acción y toma de decisiones?

Hemos escrito a varios ministerios ofreciendo la data de OSM y toda nuestra ayuda, también a agencias públicas de prevención de desastres y hemos recibido algunas respuestas, luego alguna propuesta de reunión, pero no se ha concretado ninguna. Desde la sociedad civil ANPE, la Asociación Nacional de Productores Ecológicos, que ha sido afectada en varias de sus bases en todo el país, se han interesado en el tema, el primero en relación a la necesidad de mapear las áreas de cultivo de su organización para poder visualizar el impacto que han sufrido, con ellos se ha vinculado el tema de la soberanía alimentaria con la soberanía tecnológica…

Por lo menos en medio de todo el desastre, algunos periodistas no han perdido la capacidad de autocrítica y señalan las fallas del periodismo local al momento de informar sobre las desgracias.


Imagen Portada vía Facebook de Óscar Ben-Ari Tuesta García