Bana al-Abed: Tuiteando la guerra en Siria con tan solo 7 años

Bana al-Abed, (@AlabedBana), es una niña siria que con tan solo 7 años está revolucionando las redes sociales. Se unió a Twitter en septiembre de este año, y en tan solo unos meses ya cuenta con con más de 50.000 seguidores.

Con la ayuda de su madre, Fatemah, Bana ha encontrado en Twitter una forma de mostrar al mundo lo que sucede en una de las ciudadades más peligrosas del mundo para vivir en la actualidad, Aleppo, Siria. La vida no es fácil ni para los niños, convertidos en periodistas ciudadanos como último recurso ante una situación límite, ni para los periodistas profesionales como Zaina Erhaim, (@ZainaErhaim). Erhaim se encuentra actualmente retenida tras ver cómo le confiscaban su pasaporte a su llegada al aeropuerto de Heathrow, en Reino Unido, a petición de Bashar al-Assad.

La pequeña Bana nos muestra su vida a través de esta red social, “Buenos días desde Aleppo, estoy leyendo para olvidar la guerra”:

Cuando parece que los medios han dejado de escuchar la crudeza de esta guerra y el final del conflicto parece no llegar nunca, esta joven periodista ciudadana nos conmueve con la cotidianeidad de sus tuits, cargados de desesperación y ternura. “Mi hermano Mohamed está llorando ahora. Las bombas caen, prefiero morir que dejarle morir”, afirma:

Su cuenta en Twitter, la cual actualiza con frecuencia, se convierte en un grito a todas aquellas personas que puedan ayudar con un simple retuit pidiendo el alto al fuego en Siria, este es uno de los mensajes que enviaba ayer miércoles 5 de octubre solicitando un alto al fuego que no acaba de llegar:

La historia de Bana nos recuerda también la historia de Janna Jihad Ayyad. Esta niña comenzó a grabar vídeos de lo que ocurría en su ciudad cuando sólo tenía siete años como una forma de mostrarle al mundo las atrocidades que está viviendo a diario el pueblo Palestino. Esta niña que en la actualidad tiene 10 años, se convirtió en la periodista ciudadana más joven de Palestina en utilizar redes sociales como su página en Facebook, su cuenta en Instagram o su Web, para dar visibilidad a lo que sucede en un país especialmente conflictivo para los periodistas y medios profesionales.

“Mi cámara es mi arma”, explicaba Janna. “La cámara es más fuerte que las pistolas …”

Estas dos jóvenes heroínas deberían servirnos para reflexionar sobre qué mundo estamos construyendo si ya no somos capaces de reaccionar ante la desesperada petición de ayuda que nos envían estas niñas.

Por si sus tuits no fuesen suficientes, en su cuenta encontramos también fotos de gran crudeza de niños malheridos, imágenes de edificios bombardeados cada vez más cerca de la casa de esta niña de 7 años, que ha encontrado en las redes sociales una ventana al mundo.