Videoactivismo para defender los derechos humano en el Sahara Occidental con Witness

El Sahara Occidental, lleva 40 años luchando por la independencia. Su historia está directamente relacionada con el silencio y el olvido de los medios profesionales que apenas informan de un conflicto que ha sumido a su población en la miseria y la desesperación.

En este tipo de contextos el periodismo ciudadano juega un papel fundamental para permitir a los ciudadanos dar testimonio de la situación que están viviendo. A pesar del enorme riesgo que documentar estos conflictos supone para muchos saharauis, esta es la única opción que les queda para ofrecer al mundo una visión de la vida en los campamentos en Tinduf, y el Sahara Occidental, que ha pasado a engrosar la lista de la ONU de territorios no autónomos pendientes de descolonización.

Internet se ha convertido en el único espacio, al margen de los medios internacionales, que los saharauis tienen para documentar los abusos y la violación de derechos humanos a los que son sometidos, de ahí que el  Media Lab de WITNESS, (@WITNESS_Lab), haya iniciado una campaña para dar visibilidad a esta situación.

En los próximos meses, compartirán vídeos de periodista ciudadanos del Sahara Occidental para desarrollar una plataforma que permita compartir y contextualizar imágenes y contenidos que permitan comprender cual es la situación que están viviendo estas personas y a qué tipo de represión se están enfrentando en la actualidad. Como señala Madeleine Bair, directora de WITNESS Media Lab:

Observaremos de cerca las tácticas empleadas por las autoridades para reprimir el activismo, y para impedir que periodistas y defensores de derechos humanos saharauis filmen o fotografíen las manifestaciones.
[…]Compartiremos videos de un movimiento de protesta vigente en todo el territorio que emplea la resistencia no violenta para exigir que el pueblo saharaui se pueda beneficiar económicamente de la extracción de recursos naturales en el territorio y que reclama muchos otros derechos[…]

Este nuevo proyecto de WITNESS Media Lab tratará de ofrecer un contexto verificado para entender la información que nos aportan estos vídeos ciudadanos, además de seleccionar y difundir este material para comprender la realidad a la que se enfrentan en la actualidad y para luchar contra el silencio de los medios y el olvido. En colaboración con FiSahara, (@FiSahara) y Meedan, (@meedan), tratarán de verificar el contenido ciudadano que emitirán en estos meses. Para ello no se van a dirigir a las grandes corporaciones o medios, sino a todas la personas que estamos al otro lado de la Red:

Estos llamados no se dirigen a los policías ni a los medios de comunicación locales — no existe libertad de prensa en el Sáhara Occidental — sino a las personas de fuera que les observamos a través del Internet. Existen pocos métodos para monitorear la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental, dadas las restricciones a la prensa y la incapacidad de los observadores de derechos humanos para visitar libremente la región. (Incluso la visita de Ban ki-moon al Sáhara Occidental, que debía llevarse a cabo durante su reciente visita a la región, ha sido postergada sin que se haya fijado una nueva fecha).

Desde Witness Madeleine Bair y María Carrión, destacan especialmente la importancia que el periodismo ciudadano ha ido adquiriendo para dar testimonio de la violación de derechos humanos en el mundo, ofreciendo una voz a aquellos a los que les ha sido arrebatada. El precio a pagar por difundir estos vídeos es muy alto, como podemos observar en uno de los vídeos que nos acercan desde Witness en el que observamos una protesta el pasado mes de diciembre en la que seis mujeres sujetan una pancarta con las imágenes de 15 activistas el día del décimo aniversario de su desaparición. Varios agentes de civil se acercan, destruyen la pancarta y ordenan a las mujeres que se dispersen. Un grupo de agentes uniformados les persiguen.

Los videos realizados por ciudadanos periodistas saharauis y compartidos en Internet nos pueden ayudar a rellenar los vacíos informativos que existen a causa de la escasez de trabajo periodístico internacional en el territorio, pero solamente nos ofrecen un atisbo acerca de la situación de los derechos humanos en el Sahara Occidental. Verlos nos lleva a hacernos más preguntas, y compartirlos podría conllevar un mayor riesgo para las personas que están detrás de las cámaras.

Imagen Portada Witness, extraída de un fotograma de este vídeo de una  manifestación el 2 de marzo en El Aaiún.

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