La importancia del Periodismo Drone en la Universidad

La Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de Nebraska ha sido una de las pioneras en el ámbito del “Periodismo Drone” o “Drone Journalism”, poniendo en marcha el Drone Journalism Lab, (@DroneJLab) en noviembre de 2011. Este laboratorio se creó con el objetivo de explorar cómo los drones podrían utilizarse para informar integrándolos como una asignatura a desarrollar en el campo del periodismo y la innovación.

Iniciado por el profesor Matt Waite, (@mattwaite), este laboratorio explora el uso de nuevas herramientas, en un campo tan cambiante como el de la comunicación, en donde es necesario integrar nuevas herramientas y estrategias de narración que permitan a los futuros periodistas incorporarse al mercado laboral con recursos innovadores y una amplia visión de sus posibilidades y recursos.

Conocidos popularmente como drones, el uso de vehículos aéreos no tripulados, (Unmanned Aerial Vehicle), no ha dejado de crecer. Su utilización en el ámbito del periodismo está directamente relacionado con el aumento de la demanda de imágenes sobre todo tipo de contenidos en línea y con la disminución de los presupuestos que las empresas informativas barajan tras la crisis de la prensa y del modelo de negocio basado en la publicidad.  Los drones y su posibilidades periodísticas van desde la cobertura de atentados o desastres naturales, a grandes manifestaciones como las de la primavera árabe, o el movimiento Occupy. En el ámbito del periodismo ciudadano hemos comprobado cómo este tipo de vehículos está cambiando la forma en la que recibimos información de grandes manifestaciones y movimientos sociales como los vividos en Hong Kong en donde el joven piloto de drones Nero Chan, cambió la forma de ver la Umbrella Revolution o Revolución de los paraguas, debido al uso de paraguas utilizados como escudos protectores contra los ataques con gases lacrimógenos y gas pimienta de la policía.

Las posibilidades de este tipo de vehículos en el campo del periodismo son tan interesantes que han llevado a la CNN a firmar un acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA), para integrar el uso de drones en su trabajo de recopilación de noticias e información.

El interés de estos vehículos parece encontrar constantes trabas en el ámbito legislativo, en PC os hemos hablado de cómo los aspirantes a pilotos de aviones no tripulados en EE.UU tienen que lidiar con algunos requisitos un tanto peculiares ya que, por el momento, no pueden volar drones de manera real en las clases ya que la FAA y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, AESA, dependiente del Ministerio de Fomento, prohíben taxativamente “el uso de aeronaves pilotadas por control remoto con fines comerciales o  profesionales”, por lo que las universidades no pueden utilizarlos. Aún así, existen otras Universidades como la de Dakota del Norte que, viendo las posibilidades periodísticas de estas aeronaves, han creado “un grado para pilotos de aviones no tripulados“, un programa que lleva funcionando desde 2009 y que, al igual que otras escuelas ofrecen certificados, licenciaturas y programas de maestría relacionados con los futuros pilotos de drones.

Matt Waite y el Drone Journalism Lab se han convertido ahora en un ejemplo de perseverancia ya que este incansable profesor se ha propuesto lograr los permisos necesarios para poder conseguir una licencia que le permita pilotar drones. Para logralo Waite explica su decisión de conseguir sacarse una especie de licencia de vuelo deportivo, (Sport Light license),  para conseguir el permiso legal para volar drones. Waite se ha puesto a estudiar y a hacer prácticas dispuesto a conseguir esta titulación. Por el momento y desde el pasado 21 de mayo, ha conseguido registrar 6,8 horas de tiempo de vuelo de las 25 exigidas además de 25 aterrizajes.

Desde el Drone Journalism Lab Waite nos cuenta su experiencia al frente de este laboritorio al que se dirigen otros profesores de periodismo tratando de seguir su ejemplo para llevar los drones a las aulas:

Me llega más de un correo a la semana de un profesor que comienza con “estamos pensando en la compra de un avión no tripulado” o “nosotros hemos comprado un avión no tripulado, ¿ahora qué?” Y lo primero que les digo es “no vuelen fuera”. Y esto es desconcertante para muchos. ¿Qué quieres decir? ¡Veo a la gente hacerlo todo el tiempo! ¿Cómo podría no estar bien?

Waite habla de su profunda frustración ante las restricciones de la FAA, organismo regulador de la aviación en los Estados Unidos, que, apesar de los nunerosos ejemplos relacionados con las posibilidades periodísticas de los drones sigue insistiendo en que “cualquier uso que no sea el uso aficionado requiere su permiso”.

Ante esta situación Waite, del que ya os hablamos en PC, se ha cansado de esperar y se ha puesto a pilotar aviones para conseguir que sus alumnos puedan ver volar un drone real más allá de los simuladores de vuelo con los que aprenden. Veremos si la FAA consigue flexibilizar sus requerimientos en favor de las labores perioísticas, sometidas por supuesto, a ciertas limitaciones de control y seguiridad, pero que permitan explorar la posibilidades de estos vehículos tristemente vinculados a sus usos

Como señalaba en un comunicado de prensa de la CNN David Vigilante, vicepresidente senior, afirmando su intención de producir vídeos periodísticos de alta calidad utilizando este tipo de vehículos:

Nuestra esperanza es que estos esfuerzos contribuyan al desarrollo de un ecosistema vibrante donde los operadores de diversos tipos y tamaños pueden trabajar con seguridad en el espacio aéreo de Estados Unidos.

Si te interesa el tema puedes echarle un vistazo a estas 6 iniciativas para entender el periodismo drone.

Imagen Portada: Lee, My Frozen Life