¿Cómo se verá beneficiado el periodismo con la llegada de las Google Glass?

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Mucho se ha hablado de uno de los más deseados productos tecnológicos de esta década, las Google Glass, que no estarán en el mercado hasta el 2014. Algunas de sus características han traído polémica, como es el caso de las limitaciones en la privacidad. Sin embargo, de lo que nadie duda es del nuevo abanico de funcionalidades que traen consigo. Como con la mayoría de los avances tecnológicos, el campo de la comunicación y el periodismo también se verán beneficiados de las famosas gafas de la empresa norteamericana.

Antes de nada y como cabía esperar, deberemos disponer de una conexión Wi-Fi o de un teléfono móvil con conexión a Internet para poder utilizarlas. A partir de aquí, el periodista descubre los beneficios de este dispositivo. En un principio, la posibilidad que ofrece de grabar vídeos o hacer fotos y compartirlas en el momento con otros usuarios no nos resultará nada del otro mundo, pues disponemos de tecnologías en auge como el streaming que cumplen satisfactoriamente esta tarea.

Entonces, ¿qué hay de nuevo? Para empezar, un nuevo punto de vista en primera persona, donde los ojos del espectador son los del periodista. Se evitan de esta manera que cosas que pasan inadvertidas en un determinado momento para el profesional no lo hagan para otros observadores. Además, ofrece la enorme ventaja de permitir tener las manos libres a la persona que retransmite una determinada escena. En situaciones como una manifestación es difícil sujetar un móvil y que no se caiga entre una multitud de gente moviéndose. Por no hablar del estorbo (aún mayor) que supone otro dispositivo de mayores dimensiones, como portátiles o tablets.

Sin dejar la cuestión de la comodidad, como podemos imaginar, al trabajar no es lo mismo hacerlo con un equipo completo de grabación (compuesto de micrófonos y cámaras entre otros) que con unas simples gafas, mucho más ligeras.

Como ejemplo de actividades periodísticas en las que este dispositivo ha dado buenos resultados encontramos las coberturas en directo de protestas sociales. De hecho, hay empresas como Vice, que ha enviado periodistas equipados con Google Glass a las últimas revueltas producidas en Estambul, El Cairo y Brasil. Uno de sus trabajadores destaca la libertad de movimientos que proporciona, pudiendo actuar más rápidamente, y la posibilidad de realizar al mismo tiempo otras acciones, como la de traducción simultánea (especialmente útil cuando el periodista no habla la lengua del lugar al cual ha sido enviado).

Robert Scoble

También ha sido una buena herramienta a usar en entrevistas, tal y como lo demuestra el bloguero americano Robert Scoble en sus últimos trabajos. Ahora bien, hay voces que hablan de un sistema de sonido ineficiente para determinadas tareas, como por ejemplo en las mencionadas entrevistas. La voz del entrevistador que porta las gafas se escucha claramente, pero el entrevistado necesita llevar un micrófono externo (no siendo ya suficiente únicamente las gafas).

Por otro lado, el hecho de prescindir del equipo de grabación tradicional y voluminoso puede llegar a suponer un problema, especialmente en exteriores. Generalmente, cuando la gente en la calle ve cámaras sabe que se está capturando un contenido audiovisual. En cierta medida la presencia de estos aparatos marca un perímetro de acercamiento. Sin embargo, las Google Glass no son tan visibles y muchas personas pueden obviar su presencia, interrumpiendo sin intención la labor del periodista que está trabajando.

No hay que obviar uno de los temas más controvertidos en relación a este artilugio mencionado anteriormente, la privacidad. Al ser estas gafas menos aparatosas y pasar más desapercibidas, pueden registrar situaciones en las que sea difícil que el protagonista de la misma se dé cuenta de qué está siendo observado, y probablemente no solo por una sola persona.

Ejemplo de ello, la grabación con Google Glass de una detención en Nueva Jersey realizada por el director de cine independiente Chris Barret. Él mismo destacó que con otro equipo más visible hubiese sido casi imposible capturar la escena y que, probablemente, hubiera visto en peligro su integridad física. Barret afirmaba que esta herramienta supondría un empujón para el periodismo ciudadano: “Si Google Glass despega, todo el mundo va a estar toda su vida grabando… las primeras palabras, los primeros pasos… pero también si una persona recibe un disparo o desastres naturales”.

Tras analizar pros y contras, llegamos a la conclusión de que quizás a la vez que incorporamos esta nueva tecnología tendremos también que incluir una nueva serie de reglas en la producción de contenido audiovisual. Una renovación similar a la que se produjo con la llegada de los Smartphones y, con ellos, los vídeos de ciudadanos que trataban de registrar acontecimientos y situaciones de interés a tiempo real.

Vía | MediaShift

Imágenes | “Google Glass”, de Giuseppe Costantino, y “Robert Scoble – Google Glasses”, de NEXT Berlin, ambas bajo licencia Creative Commons (CC BY 2.0)

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