Luchando contra la imposición del velo en Irán a través de Facebook

Luchando contra la imposición del velo en Irán a través de Facebook

“Na be hejab ejbari”, es el nombre de un destacado grupo de mujeres iraniés que han creado en Facebook un movimiento ciudadano para luchar contra la imposición del velo. La traducción literal en farsi de este grupo significa: “no impongan el velo”, un deseo que ya cuenta con más de 43.000 seguidores, a día de hoy.

Esta iniciativa acaba de recibir el premio del público en la ceremonia de los Bobs, dentro de la categoría dedicada al activismo social.

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En su página en Facebook, creada el 10 de julio de 2012, podemos leer como este grupo se forja en protesta por lo que consideran una “violación de los derechos fundamentales de la mujer”:

Desde su establecimiento, la República Islámica ha impuesto poco a poco su dominio sobre todos los aspectos de la vida individual y social de los ciudadanos iraníes.

Para que la obligatoriedad del uso del velo se cumpla las fuerzas gubernamentales utilizan todo tipo de medidas entre las que se incluye:

la colocación de fuerzas especiales de la policía en cada esquina, calle y callejón, el gobierno no ha reparado en gastos para tratar de conseguir que las mujeres se adapten a estas medidas y normas de mente estrecha del régimen y hacer que las mujeres se sientan acosados.

Según destacan, cada año en el verano se produce “una nueva ola de represión severa contra las mujeres”. Por todo esto surge la necesidad de poner en marcha esta campaña en solidaridad con las mujeres iraníes haciendo hincapié en la “libertad de vestimenta” por parte de un colectivo de “estudiantes liberales iraníes y graduados” anunciando su decisión de trabajar a través de las redes sociales para reivindicar el uso “no obligatorio del hijab”.

Con este premio parece que, una parte de sus esfuerzos han encontrado su recompensa aunque, su trabajo continúa.

Un Comentario

  1. octaio
    Publicado el 24 de julio de 2013 a las 0:02 | Enlace permanente

    la mujer es considerada como una persona de segunda clase, hasta como una cosa al servicio del hombre, en lo que no se confia y el origen de todos los pecados del mundo.