El movimiento #OccupyWallStreet y la relevancia del periodismo ciudadano en las democracias

El pasado julio, la revista canadiense Adbusters publicaba un cartel –con la ilustración de la imagen sobre estas líneas– en el que llamaba a la gente a ocupar Wall Street, el corazón financiero de Nueva York: “El 17 de septiembre, inundad el sur de Manhattan, levantad tiendas, cocinas, barricadas pacíficas y ocupad Wall Street”.

Ese era el punto de partida del movimiento #OccupyWallStreet, que se reconocía inspirado por experiencias anteriores, como el 15M español“una fusión de Tahrir con las acampadas de España”–, y dotado del espíritu que se desprende de una popular cita atribuida a Raimundo Viejo, profesor de la Universidad Pompeu Fabra:

El movimiento antiglobalización fue el primer paso en el camino. Entonces, nuestro modelo era atacar al sistema como una manada de lobos. Había un macho alfa, un lobo que lideraba la manada, y otros que le seguían. Ahora el modelo ha evolucionado. Hoy somos un gran enjambre de personas.

En la fecha indicada en el cartel de Adbusters, el 17 de septiembre, primer día de ocupación, la asistencia no fue masiva. Pero la mecha había prendido y el movimiento fue creciendo, y con el éxito de participación llegaron las polémicas. Las más difundida de ellas, quizá, la referida a la actuación policial frente a las protestas, con cientos de detenidos.

Welcome to the media blackoutOtra cuestión controvertida –y la que aquí más nos interesa– ha sido la cobertura informativa del movimiento, escasa cuando no inexistente por parte de los medios tradicionales.

Owni.eu analizaba en un artículo fechado el 18 de septiembre –“#OccupyWallStreet: Just hashtags and voices at the tops of their lungs”– la primera jornada de protestas del día anterior, prestando también atención a la cobertura mediática. Los datos hablan por sí solos. Mientras en la Red decenas de miles de personas de todo el mundo seguían las informaciones de los indignados neoyorquinos e interactuaban con ellos, la gran mayoría de los medios tradicionales guardó “silencio” sobre las protestas y el despliegue de información ciudadana en Internet.

Según Owni.eu, sólo tres de esos medios tenían reporteros en Wall Street cubriendo los hechos en directo: gente de The Stream de Al Jazeera, Julianne Pepitone de CNN Money y Colin Moynihan del NY Times Cityroom Blog. Del resto de medios –explica el artículo– , el que ofreció alguna información lo hizo recurriendo a terceras fuentes.

The New York Observer trataba también el asunto hace unos días en su artículo “Occupy Wall Street’s Media Problems”. La primera frase del artículo corrobora lo apuntado en Owni.eu: “El primer problema de Occupy Wall Street con los medios era que allí no había medios”. Una situación que no se dio sólo el primer día de protestas –algo aún mínimamente justificable– sino también los días posteriores.

We The PeopleAnte ese panorama de escasez o ausencia de cobertura por parte de los medios tradicionales cobra especial relevancia la información ciudadana. “Hay solamente una cosa en el mundo peor que el que hablen de ti, y es que no hablen de ti”, dijo Oscar Wilde. Una sentencia particularmente llena de significado en esta era de la información, en la que si un asunto se silencia, si no se habla de él, deja de existir. Por eso, si los medios callan, es de vital importancia que los ciudadanos informen.

En el caso de Occupy Wall Street, hasta que los medios tradicionales quisieron salir de su letargo –casual o intencionado–, fue la información ciudadana la que mantuvo al mundo al tanto de lo que estaba sucediendo en Nueva York. Las redes y medios sociales –con los teléfonos móviles como principal herramienta de captura y publicación de informaciones– y algunos medios ciudadanos como Citizenside, cumplieron ese papel que el periodismo profesional no asumía.

Un papel reconocido por medios como The San Francisco Chronicle, que publicaba una serie de consejos prácticos para los reporteros ciudadanos que cubren el movimiento, y proyectos como el Citizen Media Law Project, que ofrecía una guía sobre los aspectos legales de esa cobertura ciudadana.

The Occupied Wall Street JournalParalelamente al despliegue informativo digital de los ciudadanos, el movimiento decidió publicar su propio periódico en papel, The Occupied Wall Street Journal. Un semanal que reparten los sábados entre los transeuntes, afines al movimiento o no, y cuya publicación responde al descontento con la forma en que los medios profesionales venían informando de las protestas.

Acostumbrados a resaltar la importancia del periodismo ciudadano en países con regímenes autoritarios, sin libertades civiles, analizamos poco –o no lo suficiente– la necesidad que de la información ciudadana se puede tener también en las democracias consolidadas. El caso de Occupy Wall Street es un perfecto ejemplo de esa necesidad. Ya lo decíamos antes: si los medios callan, los ciudadanos han de informar.

Enlaces relacionados con el movimiento:

Imágenes:
Day 12 Occupy Wall Street September 28 2011 Shankbone 31, en el Flickr de David Shankbone.
Occupy Wall Street October 1st, en el Flickr de Adrian Kinloch.
The Occupied Wall Street Journal, en el Flickr de David Lindes.

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