El anonimato de los blogueros en los tribunales

John Egan nos acerca un nuevo caso de dos blogueros cuyos derechos de libertad de expresión se han visto amenazados en sendos casos judiciales en Maine y Minnesota.

En particular las críticas giran en torno a los bloggers anónimos, o que utilizan un seudónimo para escribir. En el caso de Maine, el blogger político Dennis Bailey, (Mike Tipping), autor de “Maine Politics”: fue multado con 200 dólares por violar una ley estatal que excluye a los blogs del derecho a realizar críticas sobre el discurso político amparándose en el anonimato. El 10 de marzo, el Maine Civil Liberties Union presentó una demanda en nombre de Bailey, afirmando que el blogger no debe “ser castigado por criticar a los candidatos o hablar acerca de sus ideas políticas.”

Dennis Bailey, consultor político, es co-autor del blog de Eliot Cutler, “The Cutler Files”,  (el blog ya no está en línea), creado para compartir información sobre el candidato a gobernador Eliot Cutler. Por motivos profesionales, Bailey quiso mantener su nombre en el anonimato, pero la ley de Maine requiere que los oradores políticos revelen su identidad.

En el caso de Minnesota, un jurado sentenció al blogger John Hoff (Johnny Northside), a pagar 60.000 dólares al ex líder de la comunidad Jerry Moore, por daños y perjuicios, según un jurado del Condado de Hennepin. En junio de 2009, Hoff escribió un post en su blog – Las aventuras de Johnny Northside – acusando a Moore de haber participado en una “hipoteca fraudulenta”. Moore no fue acusado en dicho caso. En su defensa alegó que la entrada en el blog era falsa pero le despidieron de la Universidad de Minnesota en junio de 2009. Hoff insistió en que el post era verdadero y estaba bien documentado.

El jurado otorgó a Moore 35.000 dólares por salarios perdidos y $ 25,000 por angustia emocional. El veredicto civil culminó con una pelea legal de casi dos años entre John Hoff y Moore.

El caso desencadenó todo un debate alrededor de la Primera Enmienda y del derecho a la libertad de expresión, especialmente por la repercusión de esta demanda en el entorno del “periodismo ciudadano”.

Jane Kirtley, profesora de Ética y medios en la Universidad de Minnesota, criticó duramente la sentencia ya que “alguien no puede demandar por difamación, ya que por definición esto implica falsedad.

“Esto se basa en la libertad de expresión y la expresión goza de la protección de la Primera Enmienda”.

Respecto a este caso el investigador de la Primera Enmienda, David Hudson, Jr., escribió en 2010 en la página web del First Amendment Center’s:

“Al igual que con cualquier otro medio de comunicación, la regulación de los blogs presenta numerosas e importantes cuestiones relacionadas con la Primera Enmienda”.

“Sólo el tiempo dirá hasta donde se harán efectivas las líneas legales si los bloggers son periodistas, cuando los bloggers anónimos pueden ser desenmascarado y cuando los empleados públicos pueden ser castigados por el contenido expresado en un blog.”

Vía/Foto: Technorati, Star Tribune

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