Colombia: reportera ciudadana de SoyPeriodista.com recibe amenazas de muerte por sus denuncias

El mapa adjunto corresponde a los resultados del último informe de Reporteros Sin Fronteras sobre el estado de la libertad de prensa en el mundo. En él, como viene siendo habitual en cada informe anual de esa organización, Colombia aparece como uno de los países donde más riesgos personales corren los periodistas -en esta ocasión en el puesto 145 de 178 países- por el mero hecho de cumplir con su cometido, informar.

Una simple búsqueda en Google nos muestra muchos de esos casos en los que periodistas colombianos han sido amenazados e incluso asesinados, y hasta el propio Fiscal General de ese país reconocía en septiembre pasado que las amenazas a informadores son frecuentes y que los asesinatos, si bien no obedecen a un plan sistemático, responden por lo general “a la reacción de algún personaje, de esos políticos, asociados con organizaciones criminales, que resultan denunciados públicamente (por comunicadores) y entonces cometen el homicidio”.

Claras y contundentes las declaraciones del Fiscal, que vienen a admitir lo que ha sido largamente denunciado y es de sobra conocido. Lo que no resultaba ya tan habitual, y desde SoyPeriodista.com se ha dado a conocer, es que esas amenazas se extendieran también al periodismo ciudadano.

Gina Escheback en SoyPeriodista.comLa reportera amenazada publica en ese medio ciudadano bajo el seudónimo de Gina Escheback, y su área habitual de información y de trabajo -a través de su organización, la Corporación Anne Frank (también en Facebook)- es la protección de los desplazados a causa de la violencia. La propia reportera es una desplazada de una de las zonas de conflicto más intenso en Colombia, en La Gabarra, Norte de Santander, cerca de la frontera con Venezuela, y en uno de sus relatos para SoyPeriodista.com cuenta su experiencia personal dentro de ese drama de los desplazados.

Migrada a Bogotá por motivo de ese desplazamiento forzoso, Gina ha continuado su labor como activista de los derechos humanos en una barriada pobre en el sur de esa ciudad (Altos de Cazucá, municipio de Soacha) y sus denuncias contra los grupos armados ilegales del país, lo que la ha llevado a ser víctima de las amenazas.

Reproducimos aquí -manteniendo la literalidad del original, incluídas las mayúsculas- un panfleto en el que se insta a Gina a abandonar su residencia y sus tareas de denuncia bajo amenaza de muerte para ella y su familia, así como para el resto de colaboradores de la Corporación Anne Frank:

¡¡ADVERTENCIA!!

PARA GINA ESCHEBAK, CLAUDIA QUINTERO, SERGIO CABEZAS, ALBERTO GUTIÉRREZ, GLORIA JIMÉNEZ (LA COJA), Y DEMÁS REPRESENTANTES Y COLABORADORES DE LA CORPORACIÓN ANNE FRANK.

ESTA ES UNA ADVERTENCIA SERIA NO ES UN JUEGO ASÍ QUE SIGAN ESTAS INSTRUCCIONES AL PIE DE LA LETRA O NOS OBLIGARAN A TOMAR MEDIDAS EXTREMAS.

NO QUIERAN JUGAR A SER HÉROES

ESTÁN METIÉNDOSE CON LAS PERSONAS EQUIVOCADAS NO SIGAN PUBLICANDO TONTERÍAS O QUE ¿ACASO ESTÁN DISPUESTOS A PERDER SU VALIOSA VIDA Y LA DE SUS FAMILIAS POR DEFENDER A UN MONTÓN DE DESPLAZADOS QUE NO VALEN NADA?

DESAPAREZCAN NO QUEREMOS VERLOS MAS EN ESTA CIUDAD Y SI PUBLICAN CUALQUIER OTRA COSA O NOS ENTERAMOS DE QUE SIGUEN HACIENDO DENUNCIAS CONTRA NUESTRA GENTE NO SEREMOS TAN CONDESCENDIENTES NO QUEREMOS VER AL SEÑOR SERGIO HACIENDO PREGUNTAS QUERIENDO HACER DE DETECTIVE NI METIÉNDOSE EN DONDE NO DEBE.

ESTA ES LA PRIMERA Y ÚNICA ADVERTENCIA SI NO LA TOMAN EN SERIO LOS CAZAREMOS COMO PERROS UNO POR UNO INCLUYENDO A SUS PROFESORES Y ALUMNOS EN MODELIA Y CASUCA Y TODAS LAS MUJERES DESPLAZADAS QUE LES SECUNDAN SUS INTENTOS DE HEROÍSMO Y NO HABRÁ LUGAR DONDE PUEDAN ESCONDERSE, LOS ESTAMOS VIGILANDO NO PISEN EN FALSO.

ELIJAN VIDA O MUERTE POR SU VOLUNTAD.

Estas amenazas han sido oportunamente puestas en conocimiento de las autoridades competentes y de algunas organizaciones que velan por la libertad de prensa en Colombia (FLIP, Medios para la Paz). No obstante, a causa de ellas se ha tenido que cerrar la sede de la Corporación Anne Frank y Gina se ha visto obligada, junto con su familia y colaboradores, a abandonar el sector donde vivía.

Desde aquí queremos enviar a Gina y los demás afectados toda nuestra solidaridad y ánimos, en la confianza de que las autoridades colombianas se ocupen del caso como se merece, con el mismo interés y urgencia que si de afamados informadores profesionales se tratase.

Vía | SoyPeriodista.com

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