El caso Ian Tomlinson: periodismo ciudadano contra la propaganda policial

El caso Ian Tomlinson: periodismo ciudadano contra la propaganda policial

El pasado 1 de abril, durante las protestas en la ciudad de Londres ante la cumbre del G20, uno de los policías que controlaban las manifestaciones atacaba por la espalda a Ian Tomlinson, dando con él en el suelo.

Tomlinson, un vendedor de periódicos de 47 años que caminaba delante de los policías con las manos en los bolsillos, sin aparente participación activa en las protestas, moría al poco de ese ataque. Las primeras informaciones hablaban de un derrame interno, causa que se considera ahora como más probable frente a la versión del paro cardíaco como responsable de la muerte.

Cinco días después del suceso, el policía que le atacó aún no había sido identificado. Y todo podría haber acabado así de no ser por las cámaras y móviles que habían registrado los últimos minutos de vida del vendedor.

En lugar de quedar en el anonimato, el policía asaltante se enfrenta a una posible condena en prisión si es acusado de homicidio por una acción que ya han podido ver millones de personas en todo el mundo. Las imágenes del ataque, publicadas por The Guardian seis días después de la muerte de Tomlinson, están ahora en poder de la Fiscalía de la Corona.

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Unas imágenes contenidas en sólo uno más de entre los muchos archivos a disposición de los fiscales, unas 1.200 horas de grabaciones provenientes de cámaras de seguridad, cámaras digitales y teléfonos móviles. Un material registrado en buena parte por los ciudadanos.

Tomlinson regresaba del trabajo aquel día, y el cordón policial establecido para controlar a los manifestantes le obligó a dar un rodeo y tomar otra ruta hacia su casa, pasando por delante de los agentes entre los que se encontraba su agresor. Tras el ataque, como se puede ver en el vídeo, ningún policía acudió en su auxilio, y fue otro ciudadano quien le ayudó a levantarse tras ser golpeado y derribado. Aturdido y con visibles muestras de dolor, pudo alejarse del lugar del ataque unos 50 metros antes de derrumbarse de nuevo en el suelo definitivamente.

Un titular del Evening Standard ofrecía a la mañana siguiente de los hechos una versión muy distinta de lo sucedido: “La policía es bombardeada con ladrillos mientras ayuda a un hombre moribundo”. El primer comunicado de prensa de la Policía Metropolitana, cuatro horas después del suceso, avalaba esa explicación. Según ese informe, los policías habían intentado ayudar a Tomlinson y solicitado una ambulancia para socorrerle mientras los manifestantes obstaculizaban su labor sin dejar de arrojarles objetos.

Los vídeos después publicados contradicen el relato de la policía, que con todo este asunto ha quedado gravemente en entredicho. Las recomendaciones de no hablar con los medios hechas a la familia de Tomlinson, a quienes además intentaron convencer de la falsedad de las informaciones que sobre los ataques se iban publicando y ocultaron la existencia de imágenes probatorias, dan muestras del afán de manipulación de los hechos de ese cuerpo policial.

El vídeo publicado por The Guardian, grabado por un neoyorquino de paso por Londres que se acercó a la manifestación, y el resto de material ciudadano que ahora maneja la Fiscalía han sido la clave para que ese intento de ocultación no haya prosperado y un supuesto delito de homicidio pueda ahora ser investigado.

Vía | The Guardian
Imagen | Flickr de Russell Higgs

2 Comentarios

  1. Publicado el 09 de agosto de 2009 a las 23:43 | Enlace permanente

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  2. Publicado el 10 de agosto de 2009 a las 0:14 | Enlace permanente

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