¿Deben los medios tradicionales controlar el periodismo ciudadano? (II)

¿Deben los medios tradicionales controlar el periodismo ciudadano? (II)

Leonard WittLa respuesta a los planteamientos de David Hazinski, defendiendo la necesidad de que los medios tradicionales regulen el periodismo ciudadano, ha llegado en el mismo Atlanta Journal-Constitution donde éste exponía sus teorías. Quien le responde es Leonard Witt, en un artículo titulado “Citizen journalists: They don’t need to be regulated”.

No coincide Witt en la necesidad de que los ciudadanos interesados en la información sean adiestrados en escuelas de periodismo donde se les expida un certificado que avale sus capacidades. Muy al contrario, piensa que deben ser los futuros periodistas profesionales los que han de ser preparados para comprender el alcance y las implicaciones de la información ciudadana.

Como ejemplo, frente a las complacientes tesis de Hazinski sobre el rigor ético del periodismo profesional, menciona Witt uno de los pecados de los medios tradicionales, lo que Mercedes Lynn de Uriarte, profesora de periodismo en la University of Texas, denomina “censura por omisión”.

Como aquella por la que la voz de ciertas clases y minorías sociales no encuentra eco con facilidad en esos medios. El nuevo periodismo participativo, ciudadano, es el medio por el que ahora esas voces pueden hacerse oír. Y no parece muy adecuado que sean esos mismos periodistas profesionales que las “censuraban” los que deban certificar cuáles de esas voces son más confiables y tienen capacidad para informar.

También recuerda Witt que no es imprescindible estar titulado para ser un gran periodista. Un elevado porcentaje de los premiados con el Pulizter, un 59 por ciento, jamás estudiaron periodismo. Y otro tanto ocurre, en porcentajes similares, con los ganadores de otros afamados premios periodísticos en EE.UU.

Y no comparte esa idea de regulación que Hazinski argumentaba. Nacido a la luz del movimiento del software libre, de código abierto, el periodismo ciudadano, mantiene Witt, irá disponiendo como éste de mecanismos de auto regulación que de manera natural filtren y aislen las prácticas malintencionadas o irresponsables y aseguren un mínimo de calidad en la información sin necesidad de expertos que la certifiquen.

Aboga Witt, finalmente, por una combinación de periodismo profesional y ciudadano en lugar de ese enfrentamiento entre ambos. Y asegura que de eso habla a sus alumnos. De la inclusión en vez de la exclusión y de la libertad de expresión y el potencial de una prensa libre, aunque ésta sea un blog editado por un sólo autor.

Vía | PJNet